HABLA ABDERRAHMÁN MUNIF

«La política es una de mis preocupaciones mayores y, en consecuencia, así lo reflejo cuando escribo. Pero si tuviera que definirme, no podría hacerlo como un escritor político. Yo intento hacer llegar al lector un conjunto de obras que tratan periodos históricos concretos, hablan de zonas concretas, de cuestiones que afectan a ese tiempo concreto. Y mi única obsesión es escribir y ofrecerle una novela con una técnica propia y una estética —ya sea en la estructura o en el estilo— que pueda satisfacer al lector árabe y que me haga progresar a mí como escritor. (...) He escrito mil veces que defenderé siempre la libertad y la dignidad del ser humano, y quizá por eso me retiraron la nacionalidad cuando todavía era joven».

«Entrevista a Abderrahmán Munif, apátrida...», en Nación Árabe, núm 36


«La guerra y la ocupación de Irak no tienen como objetivo derribar un régimen, sino vengarse de un país, de su historia y su civilización, y reducir su función a nada. ¿Cómo explicar de otro modo lo que ha ocurrido en el Museo Arqueológico de Bagdad, cuando un solo tanque y unos soldados hubieran bastado para disuadir a los ladrones? (...)
»Los fallos árabes son numerosos (...), una ausencia total de racionalidad y equilibrio. La norma es ¡sálvese quien pueda!, y la solidaridad árabe es una palabra vana. Las instituciones colectivas están pasivas; peor, se deshacen. La autocrítica es algo imperativo. Poderes y opositores son igualmente responsables. Los lemas nunca han servido más que para seducir a las masas con el fin de mejor manipularlas. El intelectual, que, hace aún cincuenta años, era noble, el censor que hacía temblar al príncipe, es hoy día su asalariado, un instrumento de su poder. Todo infractor es internado en prisiones convertidas en lugares de paso obligado para remodelar las mentes, domesticarlas y volver a situarlas en el camino correcto. ¡Si ha habido algún florecimiento es el de las prisiones!».
«La amargura de los intelectuales árabes», Mouna Naím
texto íntegro en www.rebelion.org/internacional, 3/5/3

 
HAN DICHO DE SUS LIBROS


Memoria de una ciudad:
Una infancia en Ammán

Traducido del árabe por Luis Miguel Cañada y María Luz Comendador


El autor de origen saudí narra el proceso de formación de la ciudad de ammán desde la perspectiva de su infancia y adolescencia en la actual capital de Jordania.


«El libro recoge con fidelidad el ambiente de Ammán durante los años cuarenta, el paso de las estaciones, los personajes curiosos, las escuelas, los juegos, la indumentaria, los manantiales…».
«Un olmo seco en Ammán», José Ángel Cilleruelo, Clarín, 1996



«Abderrahmán Munif nos propone una hermosa evocación de Ammán, su ciudad natal, donde la historia se ha abierto paso en medio del desorden, la injusticia y la violencia».
«Polyphonie arabe», Tahar Ben Jelloun, Le Monde, 10/1/97



«Un escritor preciso, límpido, nacido en Ammán en 1933, hijo de padre saudí y madre iraquí, visita su memoria infantil y adolescente para pintar una ciudad a la que no volverá, pero cuyo recuerdo ayuda a entender cuanto hoy sucede en el mundo árabe… Obra eminentemente narrativa, hábil e indirectamente política, arrastra al lector a una realidad no disfrazada ni por el lirismo ni por la crudeza».
«Memoria de infancia y adolescencia en Ammán», M. B. El País-Babelia, 23/11/1996



«Abderrahmán Munif ha rescatado la vida de su ciudad natal en la década de los 40, justo antes de la catástrofe, del dislocamiento en barrios populares-barrios elegantes, del desordenado crecimiento demográfico, del traumático aflujo de refugiados palestinos, cuando “Ammán era una ciudad amable y protectora con los débiles”».
«Memoria de Ammán», Lola Infante, Diario 16, 19/10/1996



«El toque insustituible del testimonio vivido posee la historia de la ciudad jordana de Ammán, entre 1933 y 1952, recordada punto por punto por su autor, A. Munif, porque la lleva en el alma y es su memoria habitual, entrañada en la infancia. Allí nació, en la primera fecha, y residió hasta la segunda, mientras la ciudad vivía en la Historia del mundo acusando todos los hitos y variaciones de aquellos años cruciales… Tres crónicas superpuestas, y sobre todo la local y la personal, hacen de este libro un documento histórico de primera categoría».
María Jesús Viguera, Historia 16, nº 257, septiembre 1997



«El primer día en la escuela coránica, las naranjas de Jaffa en el zoco de la verdura, una plaga de langosta, inviernos en los que apenas podía salir a jugar, veranos largos e implacables, rituales cargados de evocaciones dentro de una memoria colectiva. Estas páginas son su recuperación».
Valentín Cárdenas, Lateral, nº 25, enero 1997



«A quienes vivimos en un pequeño barrio de una pequeña ciudad, como el protagonista de Munif, la novela nos devuelve el mundo mágico de una infancia olvidada».

M. A. M., Sevilla Información, 7/6/1997



Al este del Mediterráneo
novela

Traducido del árabe por Luis Miguel Cañada



La narración se abre con la salida de la prisión de Ráyab Ismail, un preso político condenado a doce años de cárcel en un país al este del Mediterráneo, cuya voz quieren callar.

«El autor de este libro… es uno de los escritores más reputados y leídos en el mundo árabe y perpetuo candidato, hasta su fallecimiento, al Premio Nobel… La obra recrea las duras peripecias vitales de los presos políticos y sus familiares en una cárcel del Mediterráneo y constituye un auténtico alegato en favor de los derechos humanos».
Miguel Hernando de Larramendi, La Vanguardia/Dossier nº 17, oct.-dic- 2005


   
  una mirada abierta a otros horizontes...
  Site Map