INTERPRETACIONES

 

 Un poeta escribe en un café…
La anciana cree que escribe una carta a su madre
la adolescente cree que le escribe a su novia
el niño cree que está dibujando
el hombre de negocios cree que planifica una inversión
el turista cree que escribe una postal
el funcionario cree que calcula sus deudas
el policía secreta
se acerca sigiloso.

 INTERPRETACIONES EN LA VOZ DE MURID BARGUTI Y LUIS MIGUEL CAÑADA

                                                                          


Gabriele del Grande: “La internacional yihadista ya ha iniciado el reclutamiento para la siguiente guerra”

“La internacional yihadista ya ha iniciado el reclutamiento para la siguiente guerra”

Gorka Larrabeiti / CTXT

Ahora que parece que, en ausencia de grandes atentados, el yihadismo ha dejado de ser foco informativo y que incluso el aniversario del 11S es menos evento que nunca, toparse con el Estado Islámico da pereza, remueve fantasmas y evoca pesadillas. Ahora que parece que nos ha entrado prisa por olvidar el yihadismo, es un buen momento para adentrarnos con calma en lo que fue la Historia y las historias del Estado Islámico.

Acaba de salir la traducción al español del libro Dawla, la historia del Estado Islámico contada por sus desertores (Ediciones del Oriente y el Mediterráneo). Gabriele del Grande (Lucca, 1982) la define como “una especie de novela sobre el yihadismo cuando en realidad es un trabajo puramente periodístico”.

¿Por qué un libro sobre el Estado Islámico? ¿Cómo juzgaría la información a la que tiene acceso la opinión pública?

Hasta hace unos años nos machacaron vivos con noticias sobre el Estado Islámico. Venga libros, y venga artículos, documentales… Sin embargo, poca gente habrá que pueda decir que ha entendido de veras algo al respecto. Se echaba de menos un relato que diera a entender la complejidad de un fenómeno, el yihadismo, que se suele liquidar a menudo con orientalismos facilones desligados de la dimensión social, histórica y política o, peor aún, a base de complotismos y tramas retorcidas según las cuales resulta que al final la culpa de todo la acaba teniendo algún servicio secreto.

¿Por qué centrarlo en los testimonios de desertores?

Periodísticamente porque son los únicos que pueden revelar los secretos de la organización, los únicos que pueden contarla desde dentro. Literariamente porque en nuestro imaginario representan el mal. Precisamente por eso contar la guerra desde su punto de vista descoloca y resulta extremadamente incómodo. No solo porque nos revela los horrores de la máquina de la guerra sino porque nos enseña que los peores criminales no son tan distintos de nosotros, lo cual sacude nuestras certezas sobre la humanidad en general y, de rebote, sobre nosotros mismos.

Ha pasado un año desde que le detuvieron en Turquía. ¿Esa detención tiene que ver con este libro?

Sí. Me detuvieron en abril de 2017 en Reyhanli, una ciudad turca que está en la frontera con Siria, mientras almorzaba con una fuente. Se trataba de un hacker jordano que había huido del Estado Islámico pocas semanas antes de nuestro encuentro. Nos arrestaron a los dos. Era un grupo de agentes de civil. Supongo que eran de los servicios secretos turcos. Las preguntas en el interrogatorio, que duró hasta bien entrada la noche en una comisaría de la ciudad, tenían que ver con el contenido de mi trabajo, mi relación con la fuente y el motivo de mi presencia en la ciudad. Reyhanli era entonces una zona de contrabando. Por allí pasaban armas y yihadistas que se dirigían al frente sirio. Pululaban también contactos de servicios secretos, espías, traficantes de armas y aspirantes a yihadistas, de ahí que las autoridades turcas prohibieran a la prensa entrar en la provincia. La excusa que pusieron para justificar mi expulsión, que tuvo lugar tras 14 días de detención, de los cuales 11 fueron en aislamiento total, fue exactamente esa: como periodista yo no tenía que estar allí. Traducido para la gente no especialista: no tenía derecho a meter las narices en el papel que jugaban en Siria los servicios secretos turcos. Pero ojo: volvería a hacerlo. Con los años he aprendido que los temas más urgentes por investigar son precisamente los que el poder pretende cubrir con el tupido velo de la censura. En cuanto a la experiencia de mi detención, he de decir que me ha dado más de lo que me quitó. Sobre todo, un renovado amor por la libertad y una reforzada crítica del poder. Eso aparte de los relatos de muchos compañeros de celda que conocí antes de que me metieran en aislamiento.

En distintas declaraciones habla de distintos niveles de lectura del libro. ¿Qué significa?

Pues que hay un primer nivel de lectura que se detiene en la superficie del texto narrativo, de las historias, las biografías, las reflexiones sobre el poder, la corrupción, la violencia, los totalitarismos, la guerra, la religión. El segundo nivel transcurre más hondo: revela información –muchas primicias– sobre la organización y la historia del Estado Islámico. Digamos que cuanto más ducho sea el lector en yihadismo y en el conflicto sirio, más fácil dará con el montón de noticias esparcidas a lo largo del texto.

Da la impresión leyendo el libro de que a la población civil en Siria la martirizan dos cosas. Por un lado, los atropellos del régimen de Al Asad o del Estado Islámico a los más elementales derechos humanos; por otro, las oscuras razones de la geoestrategia. ¿Qué pesa más a la hora de analizar la guerra en Siria?

Para un análisis de la guerra en Siria no se puede prescindir de las tramas de los servicios secretos que han intervenido en apoyo de las distintas corrientes de la oposición ni de los que se han prestado a apuntalar el régimen. La existencia de esos intereses geopolíticos, no obstante, no basta para reducir todo lo ocurrido a un gran complot urdido en las capitales extranjeras, tal y como quisiera la propaganda de Asad. Por lo mismo, sería ingenuo simplificar el escenario y pintarlo como una romántica lucha por la libertad entre un pueblo oprimido y un régimen sanguinario, tal y como hace la propaganda de la oposición. Y todo ello pese a que es cierto que hubo un levantamiento del pueblo que fracasó y a que sigue en pie un violento régimen autoritario. Al analizar una guerra, es preciso abandonar las conspiparanoias y quitarse ropajes de hincha de fútbol. Un buen periodista no se casa con nadie. En todo caso investiga las dinámicas sociales, económicas y políticas que, por encima de los intereses geopolíticos en juego, empujan a una parte de la población a alistarse voluntariamente para combatir en las filas de uno de los bandos enfrentados. Porque esa es la cosa: en la guerra no hay buenos y malos. El enfrentamiento último no es entre las fuerzas del bien y las del mal, sino más bien entre bloques de poder que se disputan la hegemonía de un país y que, con tal de ganar, están dispuestas a todo, aun a costa de manipular a la opinión pública, sacrificar la verdad en favor del engaño y la sospecha, colaborar con los enemigos de los propios enemigos, mandar al matadero a miles de soldados para distraer a las masas, usar a los civiles como escudos humanos un día y al siguiente como carne de cañón.

Artículo completo en CTXT

 


Gabriele del Grande en Madrid

Con motivo de la publicación de su libro Dawla: la historia del Estado Islámico contada por sus desertores, Gabriele del Grande estuvo en Madrid para participar con Alexandra Gil y Karim Hauser en Casa Árabe en un debate sobre "Exyihadistas: historias de desertores y retornados".

Karim Hauser presenta a Gabriele del Grande y Alexandra Gil.

A continuación añadimos los enlaces a algunas de las entrevistas a Gabriele del Grande.

En Cinco Continentes, el excelente programa sobre actualidad internacional de RNE

Fabiola Barranco entrevista en diario.es a Gabriele del Grande

Patricia Simón entrevista a Gabriele del Grande en lamarea.com

Marina Velasco en el Huffington Post

Álvaro Zamarreño: "Dawla, El terrorismo de Daesh puesto en su sitio" en Ser Internacional

Iñaki Urdanibia: "Estado islámico al desnudo", en KAOSENLARED

Vídeo de un extracto de la presentación en Casa Árabe

 

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En Dawla Gabriele del Grande condensa más de un año y medio de periodismo de investigación sobre el Estado Islámico, centrándose en las historias personales de combatientes que se sumaron a esa distopía y luego la abandonaron. En el curso de su investigación, el autor fue detenido por las autoridades turcas muy cerca de la frontera con Siria. Tras una importante movilización de la opinión pública, fue puesto en libertad catorce días después.

Gabriele del Grande es también el autor de Mamadú va a morir: el exterminio de inmigrantes en el Mediterráneo, un gran reportaje sobre las víctimas de la inmigración clandestina.

La protección del derecho a la vida de los inmigrantes ha sido una de sus principales preocupaciones desde que en 2006 fundó la bitácora Fortress Europe, como revela la carta que dirigió a Salvini cuando este aún era ministro del interior italiano y desencadenó una verdadera cruzada contra la inmigración clandestina y las organizaciones humanitarias que trataban de salvar inmigrantes en riesgo de morir ahogados en el Mediterráneo:

¿En serio que nos hemos olvidado de que no había desembarcos antes de los años noventa? ¿Se han preguntado por qué? ¿Se han preguntado por qué en 2018 en lugar de comprarse un billete de avión una familia debe pagar el precio de su propia muerte en una barca destartalada en medio del mar? El motivo es bien sencillo: hasta los noventa resultaba bastante fácil conseguir un visado en las embajadas europeas en África. Luego, a medida que Europa fue dejando de conceder visados, las mafias consiguieron hacerse con el negocio. [...]

Yo sigo sin entender por qué un veinteañero de Lagos o Bamako debe gastar cinco mil euros para cruzar el desierto y el mar o sufrir en Libia una detención, torturas, su propia venta; por qué debe ver morir a sus compañeros de viaje y por qué debe llegar a Italia al cabo de un año, traumatizado y arruinado cuando con un visado en el pasaporte se hubiera podido comprar un billete de avión de quinientos euros y gastarse el resto de su dinero en alquilarse una habitación y buscar un trabajo. Igual que hicieron cinco millones de trabajadores inmigrantes en Italia, que –nótese bien– ni pasaron por los desembarcos ni por la acogida. Llegaron de Rumanía, Albania, China, Marruecos, se remangaron y empezaron a trabajar. Igual que hicieron cinco millones de italianos, entre los cuales me incluyo, que emigraron estas últimas décadas. Igual que quisieran hacer los cien mil que se encuentran aparcados en el limbo de la acogida...

 

 


Julián Rodríguez-Marcos - In Memoriam

La temprana muerte de Julián Rodríguez-Marcos, que, además de director literario de la editorial Periférica, era escritor y había fundado la galería de arte Casa sin fin, nos priva de uno de esos editores que han dado color al paisaje literario en español, amenazado por la brutal expansión de esas nuevas especies invasoras que trajo el mercado de best-seller impuesto por los grandes grupos. Periférica es una editorial relevante, no solo por haber iniciado su andadura en Cáceres, sino sobre todo por su arriesgado catálogo, la auténtica seña de identidad de un editor.

No pocas veces nos ha sucedido, al buscar textos olvidados de autores muy queridos, encontrarnos con que ya habían sido publicados por Periférica. En una época en que el mercado literario está dominado por la publicidad y el marketing, esa "edición sin editores" de que hablaba André Schiffrin, hay que creer en la literatura para arriesgarse a publicar a autores no ya fallecidos, y que, por tanto, no pueden participar en conferencias de prensa ni entrevistas, el soporte habitual de lanzamiento de un libro, sino a autores del siglo XIX, culpables de publicar una literatura "decimonónica", es decir, anticuada y pasada de moda segun el nuevo canon de la industria editorial. Desde sus inicios, en 2006, con la colección Biblioteca Portátil, apostó por libros como Pensamientos y rivarolianas, de Antoine de Rivarol (1753-1801); Vanina Vanini (1829), de Stendhal; Mujeres lo bastante ricas (1830), de Honoré de Balzac;  Cécile (1851) y El cuaderno rojo (1807), de Benjamin Constant; El testamento de un bromista (1869) y Recuerdos de un estudiante pobre (1884), de Jules Vallès;  La vida en el campo (1880), de Giovanni Verga, Adán y Eva en el Paraíso (1897), de Eça de Queirós; Pasos en la arena (1909), de Remy de Gourmont... Pero no solo autores consagrados, también autores importantes no tanto por su obra como por su significado, es el caso de Escuela de rebeldía (1923), del anarquista catalán Salvador Seguí.

A esta colección siguieron otras que han hecho de la editorial fundada por Julián Rodríguez-Marcos y Paca Flores una de las más necesarias en nuestro asolado paisaje editorial.


LIBRO PARA EL VERANO

 

 

 

 

 

 

 

http://www.orienteymediterraneo.com/producto/101-poemas/


Feria del Libro 2019: El amor y las cuatro estaciones, de Clara Janés y Adriana Veyrat

Las muñecas japonesas que la propia Clara Janés había realizado en su adolescencia y juventud —Hanako, Aoi no Ué, Yugao, Ono no Komachi—, todas ellas personajes del teatro Nô, la cámara de Adriana Veyrat transforma en imágenes oníricas, a las que, como contrapunto, Clara Janés acompaña con sutiles y breves poemas. Una complicidad artística que ha dado como resultado este hermoso libro.

Así nació El amor y las cuatro estaciones. El loto dejaba al descubierto más de una raíz. Una unión subterránea de sensibilidades y un generoso nexo exterior como un inmenso puente hacia Oriente desde Occidente.
Clara Janés

 


71 años después de la Nakba (el Desastre) que expulsó al pueblo palestino de sus tierras

Con motivo de conmemorarse el 71 aniversario de la Nakba, Casa Árabe ha organizado un acto el próximo 14 de mayo:

"La Nakba continúa en Palestina: cómo lidiar con ella" en el que participará Johnny Mansour, coautor de Contra el olvido: una memoria fotográfica de Palestina antes de la Nakba, 1889-1948, libro en el que también participan Teresa Aranguren, Sandra Barrilaro, Bichara Khader y está prologado por Pedro Martínez Montávez. Antes de la conferencia, a las 18:30 horas tendrá lugar la proyección del documental Gaza, de Carles Bover y Julio Pérez (El Retorno Producciones. 2018. 18 mins). Ganador del Goya al mejor Corto Documental en 2019.

Podéis encontrar toda la información del acto aquí

Al día siguiente, 15 de mayo, Teresa Aranguren y Sandra Barrilaro presentarán Contra el olvido en colaboración con el espacio Urbana 6 en Toledo y el viernes 17 de mayo lo harán en Toro, con la complicidad de la Asociación Cultural para la Promoción de la Cultura en la Comarca de Toro.

 


Palabras de Gilad Atzmon en la presentación de "Ser en el tiempo. Manifiesto pospolítico"

Breve extracto de las palabras de Gilad Atzmon, en castellano en la voz de Pablo Carbajosa, durante la presentación de Ser en el tiempo. Manifiesto pospolítico, en la librería Grant de Lavapiés el 26 de abril de 2019.


Gilad Atzmon presentará "Ser en el tiempo. Manifiesto pospolítico"

Para saber más sobre Gilad Atzmon:

Gilad Atzmon, Boris Gamer y Martin Heidegger

 

Escritor y "jazzman" de noche

«Soy ex-judío», artículo de J.M. García Martínez en El País
«¿Puede el jazz ser antisemita?», artículo de Carlos Pérez Cruz en El Asombrario