Gonzalo Sánchez-Terán ha trabajado desde 2002 implementado proyectos de emergencia en campos de refugiados y desplazados internos en Guinea Conakry, Liberia, Costa de Marfil, República Centroafricana, la región de Dar Sila, en la frontera entre Chad y Darfur, y la frontera entre Etiopía y Somalia. En 2001 publicó el poemario, Desvivirse (ed. Visor); en 2008, junto al periodista Alfonso Armada, el epistolario, El Silencio de Dios y otras metáforas. Una correspondencia entre África y Nueva York (ed. Trotta); en 2020, Si esto sirviera para hablar del río. Diario poético del año de la pandemia (ed. Franz), y en 2022, Corrí cual si el mal tuviera lindes (ed. Reino de Cordelia). Autor de «Hacia Nima», el prólogo de ¡Oíd, humanos!, y cotraductor con Shirin Salehí y Saeideh Ghasemi del mismo.

Privacy Preference Center