Presentaciones de Palestina. La existencia negada

Palestina, quina sortida al conflicte?
Per O. Sylvia Oussedik | 25 de setembre de 2025
Arran de la sortida del llibre Palestina la existencia negada, la llibreria Documenta de Barcelona va reunir a Teresa Aranguren, periodista, corresponsal en zones en conflicte, com ara la guerra del Golf, els Balcans, Iran-Iraq, Palestina, professora i autora d’aquest llibre amb Salah Jamal, metge, professor, escriptor i membre destacat de la comunitat palestina a Barcelona per parlar de la situació actual a Gaza i les possibles sortides al conflicte.
Amb una capacitat notable de síntesi, Teresa Aranguren va mostrar tot el procés seguit per arribar a negar l’existència de Palestina, des dels mites bíblics o la faula d’una terra sense poble, preàmbuls per justificar la legitimitat de l’estat jueu, fins a la gestació en el segle XIX del moviment sionista en el centre d’Europa fins als nostres dies.
Per bé que els relats oficialistes destinats a minimitzar o a justificar la barbàrie que s’ha anat estenent perden cada vegada més credibilitat, tot el que està passat ara mateix succeeix per què fins ara no ha passat res en contra.
Deia Teresa Aranguren, que les solucions a vegades arriben després de llargs processos molt dolorosos i tan ella com Salah Jamal varen coincidir a dir que el primer de tot és reconèixer que per bé que occident, oficialment ja no té colònies, l’esperit colonialista continua molt arrelat. Tots dos varen coincidir a dir que són tres les possibilitats que se’ns presenten:
- Que guanyi l’esperit colonialista com va succeir al EUA i a Austràlia. Això vol dir concloure l’extermini, el genocidi del poble palestí.
- Que s’aconsegueixi un estat palestí independent, el que molta gent de bona fe reclama.
Salah Jamal va plantejar que això és cada vegada més difícil d’imaginar, ja que si recordem el mapa de la zona que fa pensar en la pell d’un lleopard on les taques serien parts d’aquest estat palestí, aïllades les unes de les altres, un estat palestí així, seria difícilment funcional.
- La creació d’un estat únic, laic, que evidentment no es podria dir Israel, un mena de Sud-àfrica.
Totes tres són vies que són difícils d’acceptar o d’imaginar. Però no podem abandonar aquest poble i una cosa és ben certa, als que diuen que els palestins i palestines no existeixen, els hi hauríem de preguntar a qui estan matant va concloure Teresa Aranguren.
L’acte va sobrepassar l’aforament de la llibreria i la cua per parlar amb l’autora i signar llibres va ser llarga, cosa que ens complau i és que, com ens va comentar en el seu moment l’editora Inmaculada Jimenez, es tracta d’un llibre imprescindible que pot interessar tant als que desconeixen la història més recent, com als que desitgen anar més enllà de les informacions dels mitjans de comunicació habituals.
Artículo completo en realitat 25/9/2025



Teresa Aranguren y «la existencia negada» de Palestina: «Junto a los cadáveres de Gaza se está enterrando el derecho internacional»
La periodista, que fue enviada especial durante años en Oriente Medio, ha presentado en Toledo su nuevo libro. Considera que «la Unión Europea, con las contadas excepciones, ocupará una posición de vergüenza» por su papel ante el genocidio
01/07/2025 Fidel Manjavacas | toledodiario.es
«Una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra» es el eslogan que ha arraigado en la conciencia colectiva como una verdad y que en realidad es «un gran bulo» sobre el pueblo de Palestina, cuya existencia ha sido sistemáticamente negada en la historia. Esta es la premisa central sobre la que la periodista Teresa Aranguren explica en un nuevo ensayo el origen del conflicto entre Israel y Palestina, a finales del siglo XIX, hasta el genocidio actual.
En ‘Palestina. La existencia negada’ (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2025), la escritora alavesa desmonta «esta gran mentira» con la que se ha tratado también de «justificar el movimiento sionista», tal y como apunta en una entrevista con Toledodiario.es antes de presentar este libro en el centro cívico de Santa Bárbara, en un acto organizado este lunes por Mujeres de Negro contra la Guerra de Toledo.
El pueblo de Palestina sufre desde hace décadas la expulsión de un territorio en el que ha sido borrado de los mapas. «El conflicto con Israel no es ancestral, pero es antiguo. Comenzó por la confluencia de dos movimientos estrictamente europeos: el sionismo, que nace en el corazón del Imperio austrohúngaro y la Rusia zarista, y el colonialismo del Imperio Británico», apunta, al tiempo que precisa que el movimiento sionista inicial era exclusivamente de judíos europeos ya que los de Oriente no participaron en sus inicios.
Los intereses de estos dos fenómenos, subraya Aranguren, «van a determinar el trágico destino de la población de Palestina, que no sabe nada de lo que se está gestando en despachos de Londres y de Centroeuropa». Un destino que actualmente está protagonizado por «los crímenes de guerra clarísimos» que se están cometiendo en Gaza, «bombardeando hospitales, zonas residenciales, asesinando a periodistas o a personal sanitario», ante «la indiferencia o la pasividad de gran parte del mundo, especialmente de Occidente», lamenta.
En este nuevo ensayo, hace referencia también a fuentes históricas que desmienten categóricamente la situación que se reflejaba sobre Palestina en el inicio del conflicto. Ya en 1891, un judío ruso -Arthur Ginsberg- viajó a lo que él llamó Israel y documentó la falsedad de «la propaganda sionista que describía la tierra como un desierto vacío» en el ensayo ‘Verdad de la tierra de Israel’, apunta la periodista, cuya trayectoria profesional ha estado ligada a la información internacional del mundo árabe y zonas en conflicto.
La narrativa occidental sobre Palestina a menudo se ha limitado a lo reflejado en los relatos bíblicos, confundiendo mito con historia. Sin embargo, el nombre de Palestina aparece en documentos asirios desde el siglo XX antes de Cristo y ha sido mencionado con este nombre a lo largo del Imperio Romano y el Imperio Otomano hasta nuestros días. Aunque los fundadores de Israel, como Ben Gurión, eran en su mayoría laicos, la utilización de la Biblia como justificación religiosa se volvió habitual, señala Aranguren.
Se han utilizado los relatos bíblicos «como si fuesen la historia, sustituyendo la historia real». Esto es comparable a usar la mitología griega para narrar la historia de Grecia. «La verdadera historia de Palestina es antiquísima y está muy bien documentada», desde la prehistoria hasta períodos como el persa y las épocas de Saladino o Suleimán, de las cuales quedan numerosos vestigios como la muralla de Jerusalén, construida por Suleimán en el siglo XV, recuerda la periodista.
Así, sostiene que la ideología sionista ha silenciado esta rica historia para crear «una falsa continuidad entre los tiempos bíblicos, el reino de David y el actual Estado de Israel». «Hacen un salto en el que toda la historia entre medias desaparece e Israel se convierte en la culminación del relato bíblico. ¿Y qué pasa con la historia real de Palestina? Pues hay que borrarla», indica sobre el devenir de este pueblo de la cuenca mediterránea, cuya sociedad a finales del siglo XIX y principios del XX no se diferenciaba mucho de la española, griega o del sur de Italia, compartiendo gastronomía, gestos y hasta rasgos físicos.
El hambre como arma de guerra
«Hay mucha gente con los ojos verdes», resalta con una sonrisa y la mirada de quien ha sido durante 15 años enviada especial en Oriente Medio y conoce perfectamente la complicidad y la relevancia de países como Estados Unidos en un momento «peligrosísimo», en el que «el derecho internacional» y las normas establecidas tras la Segunda Guerra Mundial para frenar la barbarie «se están enterrando bajo los escombros, junto a los cadáveres de la población de Gaza».

En este punto, Aranguren, que ya ha visitado Toledo en otras ocasiones para hablar sobre el conflicto palestino-israelí, considera que el «gobierno demócrata de Joe Biden fue totalmente cómplice y permitió que Israel lanzase una campaña de exterminio, pero al mismo tiempo intentaba de vez en cuando hacer alguna presión, por ejemplo, para lograr un alto el fuego». Ahora, bajo el nuevo mandato de Donald Trump, afirma que lo que está ocurriendo «es ya de un nivel de atrocidad que es difícil de describir y al mismo tiempo no afecta solo a Palestina», como se ha demostrado con el reciente ataque a Irán.
«Es parte del mismo conglomerado que el señor Netanyahu», indica, al tiempo que advierte de «la complicidad de Estados Unidos», que a su juicio no solo «da el visto bueno o mira para otro lado ante una campaña claramente de exterminio» sino que «colabora activamente en ello». Como ejemplo, alude al «uso del hambre como arma de guerra» y la sustitución de ONGs experimentadas como la Agencia de Naciones Unidas por «una organización de mercenarios» que ha llegado a «disparar a la gente hambrienta que buscaba alimentos».
Respecto al papel de Europa en este genocidio, Aranguren indica que «está siendo básicamente de complicidad con Israel», aunque precisa que «hay excepciones». «Como española, yo puedo sentirme por lo menos reconfortada de que el Gobierno haya indicado otro camino y haya liderado junto a Irlanda, Noruega y Eslovenia otro modo de afrontarlo, aunque no es suficiente. El reconocimiento del Estado de Palestina no cambia la atrocidad y la crueldad que está sufriendo la población palestina, pero sí lanza un mensaje».
Por el contrario, afirma sentirse «muy decepcionada con la Unión Europea», especialmente con países como Alemania, que a su parecer «está utilizando torticeramente la idea de que tienen mala conciencia porque fue el país del nazismo que llevó a cabo un intento de genocidio de los judíos europeos». «A cuenta de eso está siendo cómplice en la venta de armas, en el respaldo diplomático y político de otro genocidio contra un pueblo árabe».
Cuestionada sobre cómo cree que se recordará en los libros de historia al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, la periodista lo tiene claro: «Quedará como uno de los grandes asesinos de la historia». «Y no solo eso. La Unión Europea, con las contadas excepciones, ocupará una posición de vergüenza, de consentimiento». En el futuro, dice, habrá gente que se pregunte: «¿y por qué los europeos consintieron esto? ¿Por qué no pararon el genocidio?». «La respuesta es muy triste».
Artículo completo en toledodiario.es
Presentación en el Ateneo La Maliciosa de Raza contrarreloj. La política de una Norteamérica en vías de oscurecerse, de Keith Boykin

A mi juicio, el problema del racismo en la política estadounidense va más allá de tal o cual dirigente o partido político. Desde el final de la Reconstrucción en 1877 hasta la Ley de Derechos Civiles de 1964, los dos principales partidos políticos han defraudado las expectativas de la gente negra. El Partido Republicano de Abraham Lincoln incumplió su promesa de proteger a los afroamericanos, mientras que el Partido Demócrata de Andrew Jackson ni siquiera se tomó la molestia de intentarlo. Pero, en comparación con la gradual evolución de los demócratas en la década de 1960, en el Partido Republicano se aprecia una clara conexión entre el exsenador Goldwater y su oposición a los derechos civiles en 1964, la campaña “Ley y orden” de Nixon en 1968 y su “Guerra contra las drogas” en 1971, el Reagan de la “Reina del bienestar” y los “Derechos de los Estados” en 1976 y 1980, respectivamente, la ofensiva “Willie Horton” de George H. W. Bush en 1988, la “Guerra cultural” de Pat Buchanan en 1992, la respuesta de George W. Bush al huracán Katrina en 2005, y la amarga campaña de Donald Trump contra el presidente Barack Obama en 2011, así como su política de abierto nacionalismo blanco en 2021. Tanto el racismo del viejo Partido Demócrata como la involución del Partido Republicano obedecen a un mismo temor: que una cambiante Norteamérica ponga fin al supremacismo blanco.
De la Introducción de Keith Boykin
Palestina/48 en Espacio Público
Luz Gómez nos ofrece un libro en que recoge la voz de tres poetas palestinos del Interior, escrito así con mayúscula, porque esa mayúscula hace referencia a un importante número de mujeres y hombres palestinos que viven en un territorio particular, ese territorio que, tras la Nakba —la catástrofe que da lugar a la primera expulsión de los palestinos de su tierra y la creación del Estado de Israel— quedó dentro de las fronteras del nuevo Estado.
Lo que queda de Palestina es ese otro territorio que, con el paso de los años y la feroz política colonialista del nuevo Estado, ha ido menguando hasta convertirse en un conjunto de bantustanes inconexos, divididos y separados por muros, vallas y vías de comunicación vedadas a los nativos de esa tierra ocupada. Palestina es también los campos de refugiados, creados con carácter provisional allá por 1948, pero que perduran 76 años después en países limítrofes: Líbano, Jordania, Siria… Y la diáspora palestina por todos los rincones del planeta. Ese conjunto de territorios conforman Palestina.
Volvamos al Interior y a esos casi apátridas, los palestinos del 48. Las voces de Rashid Hussein (1936-1977), Samid al-Qasim (1939 – 2014) y Taha Muhammad Ali (1931-2011) despertaron en esa población palestina apátrida en su propia tierra la conciencia de su identidad y la exigencia de igualdad y reparación. Con el tiempo, las voces de estos poetas dieron cuenta también del fracaso de los sueños y cantaron la lucha común por Palestina. [artículo completo en Espacio Público, 17 de abril]
Tarek Eltayeb en Casa Árabe

Tarek Eltayeb, el escritor egipcio-sudanés nacido en El Cairo en 1959 de familia sudanesa y residente desde hace años en Viena, donde es profesor en su universidad, conversará con Carla Fibla y Muhsin al-Ramli en torno a su libro Estaciones. Una autobiografía, en el auditorio de Casa Árabe el miércoles 29 de marzo.
En su libro, el autor reúne las notas que fue tomando a lo largo de los cincuenta primeros años de su vida. Los fragmentos recogidos dibujan un trayecto personal y familiar que se extiende desde el Nilo Azul hasta el Danubio. Sus recuerdos evocan los sabores de los tomates de las huertas de El Cairo y los helados de Gaza, el resplandor de las playas del Mediterráneo, el rumor de los barrios del Egipto fatimí, el traqueteo de los trenes en el Sinaí, la música de los setenta, el olor a petróleo en Irak, la explotación de los trabajadores, los controles en las fronteras, la frialdad de sentirse extranjero en un nuevo mundo, el amor, la esperanza y el descubrimiento de la escritura, el arte y la literatura. El del autor es un trayecto individual, único y atípico, como el de los millones de seres humanos que se mueven por el planeta en busca de un hogar y un destino. Tarek Eltayeb es hoy –entre otras muchas cosas– un escritor austriaco que escribe en árabe, un representante de una Europa nueva.
Carla Fibla es una escritora y periodista especializada en Mundo Árabe y África, autora de España-Marruecos desde la orilla sur.
Muhsin al-Ramli es un escritor iraquí radicado en Madrid, autor de Los jardines del presidente.
Finalmente, Muhsin al-Ramli no pudo participar debido a un problema de salud que requirió su hospitalización, por lo que Tarek Eltayeb estuvo acompañado por Karim Hauser, Carla Fibla y Gonzalo Fernández Parrilla, quienes abordaron con el autor cuestiones presentes en el libro como el exilio, el uso de la lengua en sus diferentes registros, árabe estándar o árabe dialectal, la contaminación de otras lenguas...
El acto fue seguido con gran interés por los asistentes, que ahondaron en el coloquio los temas tratados por los ponentes.
Añadimos a continuación una fotografía, el enlace al vídeo que recoge íntegramente el acto y el programa de RTVE en árabe dedicado a Tarek Eltayeb.

@otro.marruecos @casa_arabe @fgscarla
#Sudán #Egipto #lenguaarabe #literaturaarabe #EstacionesUnaautobiografía
Emisión en árabe 'Estaciones', del gran escritor Tarek Eltayeb 30/03/2023 30:07
Nuestra emisión incluye el programa "Cuadernos de Cultura", que edita y presenta Ahmad Yamani.
En el episodio de hoy cubrimos la presentación, que tuvo lugar el miércoles 29 de marzo en Casa Árabe de Madrid, del libro del gran escritor sudanés egipcio austriaco Tarek Eltayeb, traducido al español por M. Luz Comendador Pérez, bajo el título Estaciones. Se trata de una autobiografía que reúne las notas que su autor fue tomando a lo largo de los cincuenta primeros años de su vida. Los fragmentos recogidos dibujan un trayecto personal y familiar que se extiende desde el Nilo Azul hasta el Danubio.
Acompañaron al autor Carla Fibla, reportera en la revista Mundo Negro, y Gonzalo Fernández Parrilla, profesor de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid. Presenta Karim Hauser, coordinador de Cultura y Relaciones Internacionales en Casa Árabe.
LIBROS ESCRITOS POR MUJERES
¡Nueva recompensa!!
Llevamos dos semanas de campaña, estamos al borde del 8M y hemos decidido dar cabida a una nueva recompensa, compuesta por una selección de obras de autoras a las que tenemos especial cariño y respeto, publicadas todas ellas en editoriales que estarán presentes en la feria. Esta recompensa, acompañada por cuadernos y marcapáginas, ofrecerá 4 títulos entre la selección que aparece en la imagen.
https://www.verkami.com/projects/22871-ii-feria-del-libro-politico-de-madrid
8 de marzo - Huelga Feminista 2019
«El nuestro es un grito global, transfronterizo y transcultural. Somos un movimiento internacional diverso que planta cara al orden patriarcal, racista, capitalista y depredador con el medio ambiente, y que propone otras vidas y otro mundo radicalmente distinto. Formamos parte de las luchas contra las violencias machistas, por el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra vida, por la justicia social, la vivienda, la salud, la educación, la soberanía alimentaria, y la laicidad, contra el extractivismo y los tratados de libre comercio, la explotación y muchas otras luchas colectivas. Unidas por otra forma de entender y organizar la vida, la economía y las relaciones. Porque somos antimilitaristas y estamos contra las guerras, y las fronteras, contra los Estados autoritarios y represores que imponen leyes mordaza y criminalizan la protesta y la resistencia feminista. Unidas a las mujeres que defienden los derechos humanos y la tierra, arriesgando sus vidas».
Del argumentario de Hacia la Huelga Feminista 2019.
La Compagnie Jolie Môme - L'hymne des femmes
https://youtu.be/uGR4OljREP8
Adonis: «Lorca y Cervantes son tan árabes y chinos como españoles»
El escritor sirio, gran candidato del mundo árabe al Nobel, repasa su vida y defiende la cultura como patrimonio universal más allá de las fronteras
Bruno Pardo Porto - ABC - 25 de enero de 2019
Fotografía de Adonis de Jaime García
Adonis (Siria, 1930) mira a través de unos ojos caoba sujetados por dos prominentes bolsas. Más que un síntoma de antigüedad, parecen ser el lugar donde guardas todas sus visiones presentes, pasadas y futuras: la guerra, el destierro, la felicidad, el amor... En fin, todos los misterios y certezas que envuelven sus versos. A veces se arrugan, pero no para exprimir lágrimas, sino para delatar su sonrisa, que aparece a cada poco, con una anécdota o una vuelta de tuerca a la solemnidad de su discurso. El humor, qué importante, también está ahí.
Es el gran candidato del mundo árabe al Nobel de Literatura, pero antes que nada es un hombre de fe en la poesía por encima de todas las cosas, sobre todo de la religión. Confía en la palabra escrita, quizás porque sin ella no hubiera llegado nunca a la escuela, y no hubiese podido escapar de sus circunstancias vitales, más bien crueles. No cree en el destino, ni falta que le hace. Tiene la libertad.
¿Recuerda cómo entró la poesía en su vida?
Nací en una casa de campesinos, pero era una casa en la que se amaba la poesía. Mi padre fue la primera persona que me abrió las puertas a ese mundo, presentándome la poesía árabe clásica. Seguí leyendo poesía en casa antes de entrar en la escuela, porque yo entré en la escuela muy tarde... Toda mi vida es poesía, desde el principio. He nacido dentro de la poesía.
¿Fue cosa del destino?
Yo no creo en el destino, creo que el ser humano es el principal responsable de su vida, de sus actos, de sus obras. Sin embargo, muchas veces me quedo sorprendido y asombrado, y me pregunto: «¿Cómo ha pasado esto? ¿Cómo ha ocurrido esto en mi vida?». Hay una anécdota…
¿Cuál?
En 1946 Siria se independizó de Francia y se convirtió en una república. Y el primer presidente de aquella república decidió visitar las zonas y los pueblos del país, para conocerlos. En su agenda figuraba mi pueblo. Entonces, se me ocurrió que iba a escribir un poema y que iba a recitarlo delante de él, para darle la bienvenida. Tenía la esperanza de que ese poema le iba a gustar y que me iba a llamar para hablar con él. Lo primero que pensaba decirle era que quería entrar en la escuela...
¿Y qué ocurrió?
Que ese sueño se hizo realidad.
Con 17 años adoptó el nombre de Adonis… ¿Se esperaba entonces que le iba a acompañar hasta hoy?
No. Pero siempre tenía la certeza, a pesar de todas las barreras que he tenido ante mí, de que iba a llegar muy lejos en la poesía.
Entonces, ¿aquella firma fue una forma de inventarse a sí mismo más allá de sus raíces?
Desde mi infancia, las circunstancias de mi vida me obligaron a superar mis raíces, el ambiente, el contexto en el que vivía. Y no solo a nivel político y social, sino lo más importante: a nivel cultural, de pensamiento. Y la representación esencial de ese superar la condición en la que vivía fue adoptar el nombre de Adonis, para abrir nuevos horizontes.
De sus raíces geográficas ha tenido que huir por motivos políticos [cuando se fue de Siria para recalar en Beirut] o bélicos [se marchó del Líbano a París por una sangrienta guerra civil]. Y parece que este destierro continuo ha marcado su poesía.
Para mí la noción del lugar y el espacio son variables. El lugar no separa. Al fin y al cabo los límites geográficos tienen que ver con el turismo y la política. Lo más importante de la dimensión geográfica, y lo que de verdad me importa, es la dimensión humana.
¿Por qué?
El sitio influye, pero el ser humano es capaz de crear una barrera entre él y el lugar que le rodea. Y esa es una característica que distingue al ser humano del animal. El animal no puede separarse de la naturaleza en la que vive. Sin embargo, el ser humano sí es capaz de hacerlo. Por eso el ser humano tiene historia, y escribe esa historia. Lo importante no es el lugar, lo importante es el ser humano.
El destierro es uno de sus grandes temas, pero también el amor o la muerte o la guerra. ¿Qué es lo que atrapa su atención de poeta?
En la poesía no hay temas. El poema es como una bomba que explota en todas direcciones. Pero odio las bombas, así que lo diré de otra forma: el poema es como un árbol que crece en un punto de la tierra, pero que da sombra a todas las partes del mundo. Por eso los temas se entremezclan en el poema: hablas del amor, pero a la par, hablas de la guerra; hablas de la amistad, que significa hablar del enemigo; hablas de la muerte, pero también hablas de la vida. La perspectiva del poeta, del creador, debe ser panorámica, como una red, y no como una línea.
Hay uno de sus versos que refleja muy bien esa dualidad: «Nuestra guerra es que el cuerpo sea / otra eternidad para la eternidad». Desde la altura de su edad, ¿abraza esa eternidad por miedo a la muerte?
Lo más importante para mí es vivir la vida en todas sus direcciones. Con el alma, con mucha pasión. La eternidad, al fin y al cabo, es un concepto religioso que ha inventado el ser humano para luchar contra la muerte. Homero, Dante, Goethe, Cervantes… La eternidad, para ellos, ¿qué significa? ¿De verdad son eternos? No. Son eternos dentro de nosotros. Viven dentro de nosotros. Cada creador, en este sentido, es eterno, pero en el otro. Hay un dicho muy famoso de un pensador árabe que dice: «El amigo es otro que eres tú». Entonces, cualquier creador en la historia eres tú, soy yo o es él.
La crítica habla de usted como el gran renovador de la lengua árabe. ¿Le pesa ese título?
Cada creador, cada gran escritor que hace uso de su lengua materna, lo que quiere es reescribir esa lengua de nuevo. Y lo que significa reescribir la lengua es reescribir la cultura, la tradición y, a la vez, estar escribiendo también la historia en general.
Eso lo decía Hölderlin: «Lo que permanece lo fundan los poetas».
Es así. Uno no puede entender a Lorca si se centra en pensarlo a través del contexto en el que vivió. Lo que tiene que hacer es leer a Lorca para entender, a través de él, el momento en el que vivía. Es decir: Lorca es quien explica e interpreta el periodo histórico en el que vivió. Y no al contrario. Porque al fin y al cabo el contexto histórico lo que hace es disminuir al poeta y convertirlo en un hecho histórico. Pero eso no es así.
Ha mencionado a Lorca y a Cervantes, y usted fue un gran amigo de Octavio Paz. ¿Le interesa tanto la literatura escrita en español?
La poesía española es una gran poesía. Creo que es la poesía europea más importante. Es un conjunto precioso, que muestra una gran sensibilidad.
Por cierto, usted siempre ha escrito en árabe, a pesar de que vive en Francia y domina perfectamente el francés. ¿Por qué esa elección?
Porque la lengua no solo tiene que ver con el intelecto del ser humano, con la razón, sino también con el cuerpo. Y el cuerpo tiene una sola madre. Por eso escribo en mi lengua materna. Si tuviera dos madres podría escribir en más lenguas, pero eso es imposible [ríe].
Y escribiendo en árabe ha se ha convertido en una especie de puente cultural entre Oriente y Occidente.
Yo no lo tenía planeado. Además, tanto Oriente como Occidente son nociones económicas y militares. En la creación no hay Oriente ni Occidente. Lorca y Cervantes son tan árabes, chinos y estadounidenses como españoles. Y esa es la importancia de la creación: rompe las barreras, rompe las limitaciones, las revienta.
Entonces, ¿cree que la cultura puede unir lo que separa la guerra?
En principio sí. Pero el ser humano es dominante por naturaleza. Tirano. El ser humano es Dios y demonio a la vez. El ser humano convirtió al propio Dios en un medio.
En su libro «Violencia e islam» critica precisamente eso, ¿no?
La religión se compone de las personas que creen en esa religión, que la viven. Eso pasa en el islam y en el cristianismo. El cristianismo son los cristianos. El islam son los musulmanes. Yo nunca he estado en contra de la religión como fe individual. De hecho, la religión es la relación entre el individuo y el misterio, y es una forma de organizar su vida. Es una necesidad psicológica casi. Yo defiendo eso. Lo que pido es que, como yo respeto la religiosidad, el religioso tiene que respetar a los no creyentes. Si impone su confesión y su fe, entonces la religión se convierte en violencia. Porque imponer la religión a toda una sociedad es un acto violento.
Hay que estar en contra de la religión cuando se convierte en una institución política, económica y cultural. Debe haber una separación radical entre el Estado y la religión. El Estado es para todos los ciudadanos. La religión debe convertirse en una fe individual que no implique al resto.
¿Y cree que el islam puede llegar a eso?
No creo que pueda llegar a transformarse. Algunas personas pueden conseguirlo. Pero al final la religión se ha convertido en un medio de lucha. La religión, hoy, es un capital militar y político. Y el ser humano no suelta fácilmente el capital. Eso se aplica a todas las religiones, sobre todo a las monoteístas.
Por lo que dice, parece que lo que más valora es la libertad, por encima de cualquier condicionamiento social.
La existencia en sí misma es libertad. Si dejas al ser humano sin libertad, prácticamente lo dejas sin existencia. Sin libertad no existe el ser humano.
Sin embargo, usted terminó en la cárcel por sus ideas.
Porque nosotros vivimos en una sociedad sin libertad. Hay limitaciones. Y la sociedad no es libre. El ser humano debe luchar por conseguir esa libertad, debe romper las cadenas y las barreras que le impiden ser libre.
El hombre que se inventó a sí mismo
Ali Ahmad Said Esber decidió que iba a llamarse Adonis cuando tenía 17 años, y desde entonces pasea ese nombre por el mundo. Dice que fue un acto de libertad, para abrir horizontes. También tenía algo de gamberrismo, por qué no. Aunque esta no ha sido su única invención biográfica. Adonis también es el responsable de su fecha de nacimiento (el 1 de enero de 1930), porque no sabe a ciencia cierta qué día vino a este mundo: «Es que mi madre solo me dijo: “Hijo mío, tú naciste en una noche oscura, de relámpagos, tormentosa, poco después del año nuevo”», recuerda entre risas.
"El gran monstruo de la historia es el ser humano"
Juan Cruz - El País - 25 de enero de 2019
Fotografía de Adonis de Inma Flores
El escritor sirio reflexiona sobre la violencia y el tiempo en ‘El libro II’
Adonis nació en una casa modesta de Qasabin, Siria, en 1930, se exilió en 1956 en Líbano, país que abandonó por París en 1986 huyendo de la guerra civil. Tiene la piel suave, como hecha por la intemperie. A él le gustaría volver a aquella casa vieja.
Poeta con ambición de abrazar el tiempo y el mundo, suena con recurrencia asociado a las candidaturas al premio Nobel. Es autor de un título enorme con el que viaja ahora a España, El libro II (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo), segunda parte de uno del mismo título en el que, a la manera del Cortázar de Rayuela, al que él admira, combina textos de la antigüedad de su lengua, el árabe, con reflexiones poéticas en las que la violencia y el tiempo se comportan como metáfora de la memoria. Es un hombre apuesto, sonriente. Hace brillar sus ojos con el estímulo infantil de la curiosidad. Al fin y al cabo, dice, “la vejez es otro tipo de infancia”. Hablamos en la espaciosa Casa Árabe. A veces sostiene en sus manos suaves el volumen, más de 600 páginas de gran formato. Podría ser un pentagrama o un misal laico. Nos traduce su sobrino nieto Yafaar Aluni.
Pregunta. ¿De dónde le viene el eco de su primera poesía?
Respuesta. De una pregunta sin respuesta: ¿quién soy yo? Tras medio siglo escribiendo todavía no la sé.
P. En los poemas está el tiempo antiguo.
R. Este tiempo vive dentro de mí pero no como residente, no como una persona que se aloja en mi interior sino como una preocupación pasajera. Quizá ahora escribiría un libro que trate del futuro, sobre cómo seré en el futuro de mi imaginación.
P. Usted se burla muchas veces del futuro.
R. Ahora estamos viviendo en el futuro, el momento actual es el futuro, lo que estamos diciendo hoy existe en el mañana. Cada momento del presente ya ha pasado, el presente absoluto es lo que llamamos futuro.
P. ¿De qué color es el futuro?
R. La reina Balkis le preguntó al profeta Suleiman: “¿De qué color es Dios?” Es lo mismo. En un verso me pregunto: “¿Quién es Adonis?, ¿quién le dirá a Adonis quién es Adonis?”. La poesía me contestó, más bien me susurró: “Tu pregunta es en sí misma una respuesta”.
P. Si ponemos sus palabras juntas estaremos haciendo un cuadro de Siria: Alepo, la guerra y la muerte son metáforas suyas. ¿Cómo le afecta?
R. A dos niveles, en el emocional y en el cultural. Estoy en contra de la violencia, no puedo aceptar ningún acto violento. A nivel cultural, el tiempo, el exilio, la sangre, son partes de la vida diaria y de la realidad de cualquier ser humano contemporáneo. El gran monstruo de la historia es el ser humano.
P. ¿Cómo ve el momento actual de la guerra en Siria?
La poesía me ha ayudado a hacer un viaje para saber quién soy
R. Como europeo que es usted, le pregunto: ¿cómo se puede aceptar que Occidente, y concretamente Estados Unidos, financie, apoye y reclute a gente de 80 nacionalidades con armas, con dinero, y los mande a Siria, a Irak y a otros países para matar y violar a mujeres? Esa es la pregunta… Estoy hablando de hechos reales. ¿Cómo es posible que Occidente lo acepte?
P. ¿Cómo combatirlo?
R. Se puede combatir. Pero, ¿se puede curar? Aquí reside el problema, entre el ser humano y lo que piensa o cree que es su creador, porque Dios, que es el salvador, como el monoteísmo en general, manda matar. El Dios de los judíos manda matar, el Dios de los musulmanes también, solamente el Dios de los cristianos murió defendiendo al ser humano. ¿Por qué Dios manda matar en el judaísmo y en el Islam y sin embargo en el cristianismo salva o muere por el ser humano?
P. Pero los cristianos matan.
R. Digo Dios, no lo cristianos… ¿Por qué la Iglesia rechazó a Jesús? Por perversión, por maldad, sí. Pero esa perversión, esa maldad es la que gobierna y controla el mundo de hoy en día. En el mundo de hoy se mata en nombre de Dios.
P. También en los países musulmanes.
R. Por supuesto.
P. Entonces, ¿por qué el hombre de cualquier religión o ideología se muestra solidario o amoroso y sin embargo mata?
R. Creo que todavía está por descubrir quién es el ser humano. Yo no creo en Dios, creo en el ser humano, pero sigo preguntándome cómo el ser humano es capaz de matar a otro en nombre de Dios. Eso significa que el ser humano inventó a Dios y no al contrario. Un invento para dominar al resto de los humanos.
P. ¿La poesía le ha ayudado a comprender esa desolación?
R. Muchísimo, pero sobre todo me ha ayudado a hacer un viaje dentro de mí mismo para conocerme mejor, para saber quién soy. En ese sentido me ha ayudado crear una imaginación poniendo al margen todos los demás problemas.
P. ¿Dónde vive ahora, dónde le gustaría vivir?
R. Vivo en Francia, pero me habría gustado vivir en la casa en la que nací; era una casa de barro, muy pobre, que formaba parte de la naturaleza.
P. ¿Qué pasó con la casa?
R. La misma naturaleza la destruyó.
Adonis: "Yo no existo si no escribo"
El Mundo - MANUEL LLORENTE - Madrid 24 ene. 2019
Fotografía de Adonis de Sergio González Valero
Hoy recibe en la Casa Árabe de Madrid un homenaje el autor de El Libro. Siempre candidato al Nobel, hombre crítico y lúcido, exilado en París y proscrito por los fundamentalistas, cree que, más que unir, las religiones dividen
La estatura literaria de Adonis es apabullante. No sólo porque se le considere el mejor poeta vivo en lengua árabe sino por su escritura constante. Adonis escribe en un árabe moderno pero con un oído en el mejor árabe clásico y otro en el surrealismo. Formó parte de quienes a través de la revista Shi'r (Poesía), en 1957, quisieron que el idioma fuera parte de la literatura universal.
Adonis, 89 años, recibe hoy en la Casa Árabe de Madrid un homenaje con la participación de sus traductores Clara Janés y Federico Arbós, este último responsable de la versión de El libro II (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo), 700 páginas de poemas, que unidas a las del primer tomo y el tercero, aún no editado, suman 1.500, una ambiciosa obra (escrita entre 1995 y 2002) que desborda y atrae en igual medida. Quien se acerque a este volumen encontrará algunas páginas partidas en dos; el lado de la izquierda supone la crónica de un rapsoda que aborda el poder en la época árabe musulmana y el de la derecha viene a ser la autobiografía de Al-Mutanabbi, el mayor poeta árabe de todos los tiempos, recreada por Adonis. Un diálogo entre contrarios. «Se les compara al Libro del desasosiego de Pessoa o la Ilíada de las letras árabes, donde se alternan poesía, prosa y reflexiones». ¿Cómo es su poesía? «Tiene poemas como destellos, como trallazos, y otros son largos y caudalosos como un río», dice Arbós. ¿Por qué libro debe empezar el no iniciado? «Tal vez con Epitafio para Nueva York», responde Arbós, Premio Nacional de Traducción por, precisamente, ese libro.
¿Por qué escribe?
Para conocerme mejor y para conocer al otro mejor.
¿Desde cuándo escribe?
Desde la infancia.
¿Qué debe albergar un poema?
No es un recipiente que deba albergar una cosa. El poema se contiene a sí mismo. No tiene elementos sueltos, es una unidad.
¿Cuándo escribe?
Todo el tiempo es escritura.
¿Para qué sirve?
Yo no existo si no escribo.
Las religiones, ¿ayudan o dividen?
No ayudan. El ser humano ya existía antes que las religiones, ya convivía. La religión es una respuesta; el ser humano, una pregunta.
El conflicto árabe israelí ¿tiene remedio?
No existe ese conflicto sino uno entre el mundo árabe y el universo. Si yo fuera un líder preguntaría al líder de EEUU: ¿qué vais a hacer con los árabes? ¿Por qué no matarlos de una vez y no uno a uno, como ahora? [sonríe con sorna].
La amenaza del IS es constante.
¿Quién es el IS? Son los restos de Bin Laden. ¿Quién inventó Al Qaeda y el IS? Estados Unidos.
¿La cultura puede ayudar en algo?
Sí. Sí puede ayudar. Cuando existía el bloque soviético y el del mundo libre, la cultura desempeñó un papel muy importante en la desaparición del bloque soviético. Pero ¿qué hace hoy la cultura del bloque libre? Está callada, no se oye su voz. Los intelectuales, en general, en Occidente son funcionarios.
¿Se callan por miedo?
No lo sé. Con todo lo que ha ocurrido en el mundo árabe no ha habido ni un manifiesto rechazando las barbaridades cometidas. Noam Chomsky habló y lo postergaron. Y Edgar Morin.
¿Quizá Juan Goytisolo?
Y Juan Goytisolo.
¿Puede que tras el caso Rushdie hubiera...?
Pero si el mundo árabe se posicionó contra la fatua que condenó a Rushdie.
La contemplación, la naturaleza en este mundo veloz y voraz... ¿ayuda?
Yo hablo con un árbol muchas veces. A veces contemplo una fuente y y la escucho hablándome.
¿Y las redes sociales?
El ser humano está supeditado a las máquinas, a las tecnologías. Las redes sociales dominan al hombre.
Volvamos a la poesía.
Dos y dos son cuatro, es un lugar común, y ese lado no tiene que ver con la poesía, que está en el sueño. El sueño siempre es único. Quien aporta algo al mundo es la persona que tiene imaginación.
¿Por qué fracasó la Primavera Árabe?
Porque no puedes hacer una revolución basada en lo religioso. Porque no había la separación entre Estado y religión. Porque no se puede hacer una revolución en la que no se pueda liberar a la mujer. Porque llegaron mercenarios de todo el mundo. Porque los que la hicieron eran marionetas de las superpotencias. No fue una revolución. Bajo aquello hubo destrucción.
El mundo, ¿avanza?
Tecnológicamente, sí. Humana y moralmente, vamos hacia atrás. A lo largo de la Historia, el hombre no se ha matado entre sí como en el siglo XXI. El hombre mata por placer, por orgullo y por satisfacción.
¿Cree en Alá?
¿Quién es Alá, usted lo sabe? ¿Cómo voy a creer en algo que no conozco?
¿Y en Dios?
No.
En 1965 estuvo un año en la cárcel. ¿Cómo lo recuerda?
Me da vergüenza hasta decir lo que vi. En mi autobiografía no sé si lo contaré.
Vive en un rascacielos de París. ¿siente nostalgia de su tierra?
Siento nostalgia por descubrir el mundo que desconozco
En El Libro (II) incluye esto de Al-Mutanabbi: «¿Quién eres? -me preguntan en todos los lugares-, ¿qué pretendes? Lo que pretendo es demasiado alto como para ser nombrado». ¿Se reconoce, lo asume?
Sí, por eso lo incluí.
¿Cómo fue su infancia?
Crecí en el campo, pues mi familia era campesina. No conocí la infancia como la tienen los niños de hoy. Nací ya hombre, trabajé desde niño.
¿Se aprende con la edad?
Cada día aprendo algo.







