Qué doloroso es componer una antología como esta. Palestina, Gaza de manera brutal y ante la mirada impotente de medio mundo, Cisjordania, subrepticiamente a través de la expansión inclemente de los colonos, sigue sufriendo una campaña de erradicación. Una agresión inclemente, prolongada desde hace más de 75 años. La campaña de exterminio física y cultural emprendida por un proyecto sionista preciso en su brutalidad ha entrado en un momento de «solución final» que, pensábamos, había quedado atrás en los anales del siglo pasado. Empero, se trata de algo real, cruel en sus métodos, injurioso en una política de silenciamiento de la víctima y ensalzamiento de los verdugos que, por desgracia, sigue vigente en numerosos ámbitos del mundo occidental. Durante décadas la voz palestina ha sido silenciada, si no desvirtuada por medio de la criminalización y el falso victimismo de quienes con ahínco la han usurpado; y si asistimos a algo parecido a un grito de indignación, una repulsa mundial a lo que viene sufriendo la población de la Franja de Gaza desde octubre de 2023, se debe a la barbarie extrema, desatada, injustificable incluso para sus valedores tradicionales, de los dirigentes sionistas actuales. Se han lanzado sin ambages ni circunloquios a consumar el gran sueño de una ideología racista y antihumana que pretende vaciar Palestina de sus habitantes, todo ello en nombre de un derecho divino que, en realidad, esconde un entramado de intereses económicos, comerciales y geopolíticos con un claro trasfondo neocolonialista.

(de la Introducción de Ignacio Gutiérrez de Terán)

Poe­sía con­tra el geno­ci­dio pales­tino

Fruela Fer­nán­dez  Escrip­tor, pro­fes­sor i mem­bre de UIBx­Pa­les­tina

Última hora |16 dic. 2025

Es tan céle­bre como con­tro­ver­tida la frase de Theo­dor Adorno, según la cual «escri­bir un poema des­pués de Ausch­witz es un acto de bar­ba­rie». Con su habi­tual con­tun­den­cia, el filó­sofo ale­mán expre­saba una des­con­fianza radi­cal ante las posi­bi­li­da­des de la crea­ción artís­tica y cul­tu­ral tras el Holo­causto. Fue­ron los pro­pios escri­to­res, sin embargo, quie­nes le obli­ga­ron a modi­fi­car y mati­zar ese rechazo: los poe­mas que­bra­di­zos y visio­na­rios de Paul Celan o el tea­tro des­con­cer­tante de Samuel Bec­kett demos­tra­ron que la lite­ra­tura podía hacerse cargo del terror his­tó­rico y evo­lu­cio­nar en con­se­cuen­cia.

No es casua­li­dad, por tanto, que el geno­ci­dio come­tido en Gaza por el Estado de Israel haya pro­vo­cado en el pue­blo pales­tino una res­puesta poé­tica de gran riqueza e inten­si­dad. Ciñén­do­nos tan solo a tra­duc­cio­nes recien­tes, podría­mos citar Des del riu fins al mar, de Sam­mer Abu Haw­wash; Gaza. El poema hizo su parte, de Nas­ser Rabah; o la anto­lo­gía Si dius Gaza. Poe­sia pales­tina actual, que coor­diné para la edi­to­rial Calum­nia. A este canon en cons­tante expan­sión se añade ahora Gaza: poe­mas con­tra el geno­ci­dio, del ara­bista Igna­cio Gutié­rrez de Terán y publi­cado por Edi­cio­nes del Oriente y del Medi­te­rrá­neo, que tanto ha hecho por difun­dir la lite­ra­tura árabe en cas­te­llano.

La selec­ción de Gutié­rrez de Terán es amplia y diversa: entre los treinta poe­tas ele­gi­dos (quince muje­res y quince hom­bres), hay voces de Gaza, de Cis­jor­da­nia y de la diás­pora; jóve­nes aún sin libro y auto­res madu­ros con una tra­yec­to­ria sólida; algu­nos que sobre­vi­ven en Gaza, otros en el exi­lio y no pocos que han sido ase­si­na­dos por Israel. Algo seme­jante ocu­rre con los poe­mas: mien­tras unos se acer­can al tes­ti­mo­nio más crudo, otros explo­ran la iro­nía, la frag­men­ta­ción o lo irra­cio­nal. En con­junto, con­fi­gu­ran un texto de refe­ren­cia, en el que se unen memo­ria, canto y denun­cia.

Poetas palestinos tejen, dentro y fuera de Gaza, una red de versos ante el «genocidio»

Pepi Cardenete

Madrid, 8 nov (EFE).- «Cuando termine el genocidio / le pediré a mi padre que cuente los olivos que se han salvado / de las excavadoras de la desolación. / Le pediré a mi madre que vuelva a plantar / arrayanes y salvia / porque ya no hace falta arrancar malvas / para aplacar nuestra hambre».

La poeta palestina Mona Musaddar plasma esos y otros anhelos en «Mi mundo paralelo», un poema compuesto lejos de su hogar, concretamente en Catar, donde reside desde 2022 y desde donde ha asistido al cruento conflicto iniciado por Israel contra Gaza a raíz de los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023.

Con esos versos, Musaddar, también traductora e investigadora, quería dar a conocer sus sentimientos y «el padecimiento de toda una población».

«Es algo que cualquier ser humano puede entender y puede percibir», dijo Musaddar en Madrid, donde atendió a EFE junto a las también poetas Fatena Al Ghurra y Doha Al Kahlut, a raíz de la presentación de Gaza. Poemas contra el genocidio.

Se trata de una antología que reúne poemas de las tres y de otros veintisiete poetas —la mayoría de Gaza pero también de Cisjordania— que se fueron uniendo, muchas veces por el boca a boca de las redes sociales, a un proyecto auspiciado por Ignacio Gutiérrez de Terán, traductor y profesor universitario en España de Estudios Árabes e Islámicos.

Una «crónica en verso de la tragedia»

Según dijo a EFE Gutiérrez de Terán, la idea de hacer un libro de poemas surgió cuando quedó patente el «intento claro» de Israel de acabar con las gentes y ciudades de la Franja de Gaza.

Así, contactó con algunos autores que tenía en el radar, como Fatena Al Ghurra, periodista, traductora y poeta que obtuvo en 2016 la nacionalidad belga. Ella se encontraba en Gaza cuando empezó el conflicto y pasó semanas allí hasta que la diplomacia belga pudo evacuarla junto a sus padres.

Al Ghurra comentó que su poema incluido en Gaza. Poemas contra el genocidio es anterior al actual conflicto, porque ha estado sin poder escribir poesía «durante mucho tiempo»: le resultaba imposible expresar la «fatalidad y la barbarie» que vive el pueblo gazatí con poesía, algo que para ella «significa hermosura».

Al Kahlut, que también estaba en Gaza cuando estalló la guerra (la embajada francesa la evacuó el pasado mes de abril), también entró en una «parálisis» de escritura, aunque sí pudo escribir in situ su aportación a la antología.

«Alto el fuego, salir de una guerra, entrar en otra… La guerra se ha convertido en parte esencial de nuestras vidas, un fuego que lejos de consumirse crepita, tozudo, en nuestro interior», dice el poema de Al Kahlut, que llegó a la antología a través de Musaddar, quien, a su vez, supo que Gutiérrez de Terán buscaba poesías de gazatíes gracias a otro autor incluido en la compilación.

Alrededor de la mitad de los poetas hilvanados en la antología están aún en Gaza o han estado allí «durante algunos de los periodos del genocidio», y «tres o cuatro» de la treintena de autores han muerto por los bombardeos israelíes, lamentó Gutiérrez de Terán, que definió Gaza. Poemas contra el genocidio como «una especie de crónica en verso sobre la tragedia de Gaza».

«Es poesía que tiene ese trasfondo de dolor, de oscuridad, pero, al mismo tiempo, también desprende una gran capacidad de ilusión y de aferrarse a la vida», puso en valor el traductor.

El poder de las redes (sociales)

Muchos de los poemas de la antología se habían publicado en redes sociales, que se han convertido, según Musaddar, Al Ghurra y Al Kahlut, en libretas en las que escribir en un lugar en conflicto en el que no hay papel y lápiz.

También en salvavidas, porque a través de ellas los gazatíes se avisan de bombardeos o dan su ubicación a los equipos de salvamento si se encuentran atrapados bajo escombros, e incluso han servido en ocasiones para escribir testamentos.

Al Ghurra abundó que, además, ante la imposibilidad de que los periodistas extranjeros entren a la Franja de Gaza, «muchas veces eran estas redes sociales las que documentaban todos los asesinatos y los crímenes» a través de vídeos grabados por los propios gazatíes.

De ahí «que servicios como Google se hayan dedicado en los últimos tiempos a eliminar estos vídeos particulares o estas noticias», porque «uno de los intentos ahora de la ocupación (israelí) durante esta tregua falsa» es «dar a entender que ellos no han cometido ningún genocidio ni gran crimen», denunció. EFE

Artículo completo en The Swiss voice in the world since 1935

 

 

Información adicional
Colección

POESÍA NECESARIA, 4

ISBN

979-13-990404-4-9

Año

2025

Páginas

196

Tamaño

21 cm x 11,5 cm

Peso

220 g

Precio sin IVA

11,54 €