Kaoutar Harchi, escritora y socióloga: “Las personas son mucho más importantes que los personajes que pueda inventar en mis libros”
Kaoutar Harchi, escritora y socióloga: “Las personas son mucho más importantes que los personajes que pueda inventar en mis libros”
La autora encarna una literatura comprometida y política que huye de la ficción para encarar cuestiones que duelen a la sociedad de Francia, en la que sí celebra la creciente presencia de las mujeres en movimientos antirracistas
Beatriz Lecumberri
El País – Planeta Futuro Madrid – 08 ABR 2025
Kaoutar Harchi (Estrasburgo, Francia, 1987) recuerda perfectamente el día en que una profesora que tenía unas manos preciosas le regaló un libro con una dedicatoria: “A mi pequeña árabe, que debe conocer su historia”. Nunca se lo contó a sus padres, de origen marroquí, a los que también ocultó que la maestra la llevó después a una clase para que hablara a los alumnos de su cultura, religión y “lengua materna”. “Fue una agresión y fue más fuerte que yo. Yo era pequeña, no supe qué hacer, qué decir, y no hice ni dije nada”, recuerda la escritora y socióloga en su libro autobiográfico Tal como existimos (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo), traducido recientemente al español.
Tras publicar varias obras de ficción, Harchi afirma sentirse liberada hablando de personas reales en sus libros, en los que atrae la mirada hacia cuestiones dolorosas, silenciadas o deformadas. “Vista la situación que vivimos en Francia y en el mundo no puede ser de otra manera”, afirma, en una entrevista con este periódico a su paso por Madrid. El racismo, la radicalización del Estado, el compromiso de la literatura, el poscolonialismo, la violencia contra las minorías, a veces invisible y acallada, y el papel creciente de las mujeres en la lucha social, impregnan su literatura. “Todo lo que yo cuento es verdad, ha sido vivido por mis padres, por mi entorno, por mí. Cuando decimos que todo es verdad, que es sincero, el pacto con el lector es una fuerza mucho más cautivadora que la ficción”, opina.
Pregunta. Tal como existimos describe su vida entre los ocho y los 20 años. Además de un relato íntimo y autobiográfico, es también un retrato de su generación, una foto colectiva. ¿Era esa su intención?
Respuesta. Era muy importante desarrollar una escritura que dejara aparentar las contradicciones, los sentimientos y las dificultades, dejando claro que los individuos son personas que forman parte de estructuras sociales: la escuela, la migración, la mirada sobre uno, la religión, y que todo eso estructura su vida. Es decir, lo íntimo está atravesado por cuestiones políticas muy importantes.
¿Nunca pensó en recurrir a la ficción para describir todo esto?
Antes de este libro había publicado tres obras de ficción y no me interesaba más la experiencia. Cuando se habla de racismo, de violencia de género o de clases, es muy importante buscar todo eso en la propia vida y tratarlo de forma directa. Todo lo que yo cuento es verdad, ha sido vivido por mis padres, por mi entorno, por mí. Las personas son mucho más importantes que los personajes que pueda inventar en mis libros. Cuando decimos que todo es verdad, que es sincero, el pacto con el lector es una fuerza mucho más cautivadora que la ficción.
En su libro escribe: “la violencia nos despojó de nosotros mismos, nos obligó a mirarnos y a mirar nuestra vida de forma diferente”. Esa violencia, personal y colectiva, por momentos silenciosa y, según usted, acallada, ¿marcó a su generación?
Sí. En torno a la década del 2000 hay un punto de inflexión en Francia. Hasta ese momento vivíamos en una negación, responsabilizando de todo lo que ocurría a la población migrante. Pero en esa época empezamos a entender que todo es más profundo, que es una cuestión de Estado, de política, de desigualdad social, del trato que se reserva a la población musulmana en Francia. Es un paso importante y se articula en torno a la muerte de dos jóvenes en Clichy-sous-Bois, que murieron electrocutados en 2005 al esconderse en un transformador durante una persecución policial. Nuestra generación se politiza porque ve que las desigualdades se perpetúan y que si no se pide justicia al Estado, todo va a empeorar.
Los jóvenes que hoy tienen 14 o 15 años en los mismos barrios franceses, ¿viven una situación mejor o peor?
Es una generación que ya ha crecido con estas cuestiones incorporadas: racismo, discriminación… Ellos saben muy bien que el Estado no ha cumplido sus promesas, es decir, no se hacen tantas ilusiones como nos las hacíamos nosotros. Es una generación más madura respecto a todo esto, consciente de que hay una violencia estructural por parte del Estado y eso les resulta insoportable, por momentos.
¿Ha habido algún cambio positivo?
Sí. Hay mujeres árabes, negras, asiáticas… que han decidido luchar por sus hijos, por sus hermanos. Por ejemplo, Assa Traoré, cuyo hermano murió en 2016 en una comisaría tras haber sido detenido, o Amal Bentounsi, cuyo hermano Amine murió al recibir una bala en la espalda de un policía en 2012, por citar dos ejemplos. Esto en torno al año 2000 no existía. En ese momento, las familias que eran víctimas de un crimen racista se eclipsaban y hoy tienen un rol mediático, especialmente las mujeres. En Francia las comparamos con Antígona. El duelo ya no se vive en el espacio privado, es público. Y el poder de un duelo es enorme.
¿Sus libros sirven para que los franceses miren de frente una realidad que esquivan?
El público nacional estaba acostumbrado a relatos que reconocían en cierta manera el papel de Francia. Eso se acabó. Estamos en una situación de confrontación política. Pero posiciones como la mía son frágiles desde el punto de vista literario, frente a medios de comunicación que son aparatos de propaganda en manos de grupos muy poderosos que justifican el destino que se reserva a una parte de la población y giran siempre en torno a las mismas preguntas: la verdadera identidad francesa, las minorías… Yo tengo otro discurso y no sé si es eficaz frente a este gran sistema. Mi trabajo literario se enmarca en la fidelidad hacia poblaciones que necesitan realmente un apoyo. La situación política en Francia es difícil, es violenta, pero queremos tener esperanza y hay que seguir actuando.
Sus padres fueron migrantes en la antigua potencia colonial. La descolonización y el poscolonialismo laten en su escritura.
Es un tema muy presente en Francia, esa idea de volver sobre el discurso oficial, lleno de mentiras y de expolio, que invisibiliza a otra parte de la historia. Yo quiero además que la cuestión racial entre en la literatura. Es una manera de descolonizarla, de politizarla.
Su literatura se puede calificar entonces de política.
Vista la situación que vivimos en Francia y en el mundo no puede ser de otra manera. De hecho, he escrito un libro con Joseph Andras, que se titula Literatura y revolución (Littérature et révolution, Éditions Divergences). En Francia hay libreros que reciben cartas pidiéndoles que retiren algunos libros de sus estanterías y hay una especie de caza contra los militantes. Todo está ligado: Palestina, Argelia… A la izquierda francesa se le acusa de ser cercana a Hamás, la extrema derecha se sitúa ahora contra el antisemitismo. Tengo colegas que piensan mucho antes de escribir, que piden consejo a abogados para saber si hay algo en sus textos que podría ocasionarles problemas legales. Porque en Francia, después de los atentados de París de 2015, hay un aparato legislativo que se ha ampliado y que hace que muchos actos puedan considerarse apología del terrorismo.
En su último libro, Ainsi l’animal et nous (Editorial Actes Sud), que en español sería algo así como “el animal y nosotros mismos”, trata estos temas desde la óptica de la animalización.
La idea es que desde hace siglos, de Cristóbal Colón a Gaza, todas las personas que son masacradas u obligadas a pasar hambre son animalizadas. Es una constatación. Desde Descartes, el mundo animal ha sido descrito como algo inferior y parece que lo que nos salva es que no somos como los animales. Pero animalizamos a la población negra, a las mujeres, al enemigo… La cuestión animal es un punto central en la dominación, en el colonialismo, el feminismo, el capitalismo… Por ejemplo, el constructor de automóviles Henry Ford se inspiró de los mataderos de Chicago a principios del siglo XX para trazar las cadenas de montaje de los coches.
Entonces, para usted está claro que la ficción se terminó
Totalmente. La situación es demasiado difícil y hay que ir a lo esencial, tener una escritura más documentada, más periodística. Ser escritor no es solo ir a los festivales, es también seguir la actualidad, intentar apoyar a los militantes, escribiendo un texto cuando lo necesitan, e intentar hacer avanzar las cosas.
artículo completo en PLANETA FUTURO – EL PAÍS
Trobada amb Kaoutar Harchi

Trobada amb Kaoutar Harchi
La setmana passada l’escriptora Kaoutar Harchi ha estat presentant el seu llibre Tal como existimos a diferents indrets de la geografia espanyola, mantenint trobades i responent a preguntes de periodistes i del públic en general. Nosaltres vam poder conversar amb ella durant la seva estada a Barcelona.
Kaoutar Harchi va créixer a Estrasburg de pares obrers d’origen marroquí. Gràcies a l’esforç desmesurat de la seva família, va aconseguir realitzar estudis de secundària en un col·legi catòlic privat, l’experiència del qual resulta central a Tal como existimos. Posteriorment, la lectura del sociòleg algerià Abdelmalek Sayad, i en particular els seus llibres sobre la immigració, considerada «un fet social total», la van conduir a estudiar sociologia i a doctorar-se amb una tesi sobre els escriptors algerians d’expressió francesa Kamel Daoud, Rachid Boudjedra, Boualem Sansal, Kateb Yacine i Assia Djebar, publicada l’any 2016 sota el títol Solo tengo una lengua y no es la mía.
Tal como existimos és, efectivament, un llibre autobiogràfic, però és molt més que això. Té una dimensió sociològica molt important, és una recerca autobiogràfica per a captar i transcriure el més fidelment possible aquest estat de despertar, por i excitació, provocat, diu l’autora, pel descobriment que “nosaltres, noies i nois joves, identificats com a musulmans, ho fóssim o no en realitat, érem percebuts als anys 2000-2020 com a un problema” i, puntualitza, “això continua avui sent així tant a França com a tot el món occidental”. És també el despertar de la consciència política d’una nena que veu com la discriminació a vegades ferotge i altres subtil, envaeix els carrers, els mitjans de comunicació, les institucions. Ni la policia, ni les administracions o l’ensenyament públic queden al marge de les seves denúncies.
Kaoutar Harchi va més enllà dels tòpics benintencionats sobre la qüestió de la raça i de la mirada dels altres, com ara els debats cíclics sobre el vel, que no deixen de ser una cortina de fum per amagar els veritables prejudicis. Subratlla l’autora que “les discriminacions van més enllà de la pertinença a una raça” i recalca que “el gènere i la classe social són les autèntiques barreres que mantenen la gent en guetos”.
En preguntar-li, que va representar per ella escriure, l’autora comentà que el fet de publicar va fer que alguns l’assenyalessin com una trànsfuga de la seva classe, però segons ella el que li semblava injust és que només fos la veu dels homes, dels blancs i dels burgesos la que se sentís i volia capgirar tot això. El fet d’escriure li va permetre aixecar el silenci i dir el que estava prohibit, però publicar era també imprescindible per no romandre silenciada.
Tal como existimos és un llibre ple d’amor i respecte cap a la seva mare i el seu pare, escrit amb un llenguatge fort, poètic i amb molta pudor. L’autora afirma: “tot el que dic és veritat, no hi ha personatges de ficció, però, efectivament, no ho explico tot”.
Actualment, Kaoutar Harchi és professora de sociologia a Ginebra, i col·labora amb Joseph Andras, pensador, escriptor i col·laborador habitual de l’esquerra radical, amb qui comparteix molts punts de vista. L’any 2024 van publicar conjuntament Litérature et Revolution (Literatura i Revolució). En el seu últim llibre Ainsi l’animal et nous, publicat el 2024 a França i pendent de publicació a Espanya, Harchi estudia la relació dels humans amb el món animal i com en decretar que són inferiors a nosaltres fem que siguin susceptibles de ser matats sense mala consciència.
article complet a realitat
Kaoutar Harchi, Tal como existimos, Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2024 #kaoutarharchi #talcomoexistimos #ifbarcelona @larealitat #sylviaoussedik
En marzo: próximos actos en que participa nuestra editorial
El 21 de marzo, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid: «La voz revelada. Literatura palestina y traducción»
El 24 de marzo, en el Institut Français de Madrid: «Encuentro literario con Kaoutar Harchi, la autora de Tal como existimos»
El 25 de marzo: Kaoutar Harchi presentará su libro en Sevilla, en la Fundación Tres Culturas
El 26 de marzo: Kaoutar Harchi en el Institut Français de Barcelona
Kaoutar Harchi, autora de Tal como existimos

Se crio en Estrasburgo con padres obreros de origen marroquí (su padre es trabajador de mantenimiento y su madre trabaja en una residencia de ancianos). Allí realizó estudios secundarios en un establecimiento católico privado, cuya experiencia resulta central en Tal como existimos.
La lectura del sociólogo argelino Abdelmalek Sayad, y en particular sus libros sobre la inmigración, considerada "un hecho social total", la condujeron a estudiar Sociología y a doctorarse con una tesis sobre los escritores argelinos de expresión francesa Kamel Daoud, Rachid Boudjedra, Boualem Sansal, Kateb Yacine y Assia Djebar. Fue publicada en 2016 bajo el título Solo tengo una lengua y no es la mía.
Anteriormente, a los 23 años ya había publicado su primera novela, Zone cinglée, seguida de L'Ampleur du saccage (2011) y À l'origine notre père obscure (2014). En 2024 ha publicado con Joseph Andras Littérature et Révolution, que recoge y amplía el encuentro que ambos mantuvieron auspiciado por la revista Frustration en febrero de 2023. Después de Tal como existimos, Kaoutar Harchi declara haberse alejado de la ficción, como revelan sus artículos de sociología sobre cultura, género, migraciones y etnozoología recogidos en Sociologie de l'Art, Hommes et migrations, Cahiers du Genre, Sociétés contemporaines, Ballast, Frustration Magazine, L'Humanité... Sus reflexiones sobre la relación de los humanos con el mundo animal las ha plasmado en su último libro Ainsi l'Animal et nous: "Los animales lo son todo. Son ellos mismos, por supuesto, pero sobre todo son lo que hacemos de ellos. Nosotros los humanos. Porque cada vez que hablamos de animales, en realidad solo hablamos de su animalidad: el estado animal que decretamos como inferior. Así animalizamos a los animales, los hacemos matables y sin dificultad los matamos".
Es investigadora asociada en el Centro de Investigación sobre los Vínculos Sociales, un laboratorio dependiente de la Universidad París-Descartes, la Universidad Sorbona-Nouvelle y el CNRS. Ha sido profesora de sociología en las facultades de Ciencias políticas de París y Reims. En 2019 fue profesora visitante en la Universidad de Nueva York y en 2021 profesora en la Universidad de París 13.
"Tal como existimos" de Kaoutar Harchi



AUDIO DE LA VOZ REVELADA
