El 16 de mayo de 2024, en Casa Árabe, acto de conmemoración de la Nakba palestina con la presentación de Palestina/48, de Luz Gómez, lectura de poemas y música.

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El 16 de mayo de 2024, en Casa Árabe, acto de conmemoración de la Nakba palestina con la presentación de Palestina/48, de Luz Gómez, lectura de poemas y música.

El jueves 16 de mayo, Casa Árabe organiza en su sede de Madrid este acto de conmemoración de la Nakba en su 76 aniversario, con la presentación de la obra "Palestina/48" de Luz Gómez. El acto incluirá una lectura de poemas en árabe y español, así como un homenaje musical con laúd y voz. Inscríbete para asistir.

Nunca ha sido más pertinente hablar de catástrofe en Palestina. “Catástrofe” es lo que significa Nakba, pero no solo. Como todos los años, Casa Árabe organiza un acto en torno al 15 de mayo de 1948, cuando el Estado de Israel declaró la independencia sobre casi el ochenta por ciento de la Palestina histórica. En el proceso, más de 800 mil palestinos fueron expulsados de sus casas y tierras, mientras que 531 pueblos palestinos fueron borrados del mapa. El trauma que provocó es conocido como la Nakba. Pero los palestinos también se refieren a al-nakba al mustamirra, la “Nakba continua”: más allá de un acontecimiento histórico, es un proceso continuo de desposesión y limpieza étnica. Los últimos siete meses el mundo ha sido testigo del recrudecimiento de este proceso, en niveles de violencia e impunidad insospechados, una nueva nakba sin tapujos en pleno siglo XXI.

Sin embargo, las voces palestinas y de los defensores de su causa no han dejado de escucharse; en las calles de las grandes capitales del mundo y en los campus universitarios continúa la lucha por detener la limpieza étnica en Gaza y visibilizar la cultura palestina. El libro de Luz Gómez Palestina/48. Poemas del Interior, editado por ediciones de oriente y del mediterráneo, ofrece una selección de tres de los principales poetas palestinos del Interior, que tras la Nakba de 1948 se quedaron en el territorio que se convirtió en Israel: Rashid Hussein (1936-1977), Samih al-Qasim (1939-2014) y Taha Muhammad Ali (1931-2011). Las voces de estos poetas despertaron en los palestinos del Interior la conciencia de su identidad y la exigencia de igualdad y reparación. Con el tiempo, dieron cuenta también del fracaso de sus sueños y cantaron la lucha común por Palestina.

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Samih al-Qasim, Taha Muhammad Ali y Rashid Hussein, los tres poetas recogidos en Palestina/48

La presentación del libro a cargo de la autora irá acompañada de una lectura de poemas en árabe y español, realizada por distintas voces para conformar una suerte de coral poética por Palestina. Como colofón y como parte de esta coral, la cantante Linda Al Ahmed y el laudista Hames Bitar se unirán en un breve homenaje musical al pueblo palestino.

El acto podrá seguirse en directo en el canal de Casa Árabe en Youtube

 


El poeta troyano, de Mahmud Darwish, en edición de Luz Gómez, por Mohamed El Morabet

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El poeta troyano. Conversaciones sobre la poesía. la sugestiva antología de conversaciones del gran poeta palestino editada por Luz Gómez.

Leemos a Mahmud Darwish por su poesía y su prosa, por los numerosos artículos, por sus cartas, incluso por el eco de su voz en algunos discursos de Yaser Arafat o por sus letras acompasando el laúd del músico Marcel Jalifa.

Aunque también parece haber una razón esencial que nos empuja a releerlo: su vida condensa los fundamentos del artista que sublima su existencia al arte y a la búsqueda de la belleza en la inmensidad de lo pequeño.

El poeta troyano. Conversaciones sobre la poesía cuidadosamente editado y traducido por Luz Gómez transita por la geografía simbólica y conceptual del imaginario del poeta en su madurez. El libro agrupa cinco entrevistas concedidas entre abril de 1999 y diciembre de 2007, esta última apenas un año antes de su fallecimiento, a los 67 años en un hopsital de Houston.

¿Qué es la poesía? Cuestión a la que se enfrenta Darwish en varias ocasiones a lo largo del libro. Su respuesta no es nítida; oscila entre la tenacidad de quien se afana por conseguir un lugar desde donde insuflar intimidad a su quehacer poético y la perplejidad de quien se sabe incapaz de disociar sus poemas de su biografía y de las circunstancias que la enmarcan. “La poesía no expresa la realidad, ni se dedica a describirla. La poesía no es una cámara”, sentencia y arroja así un poco de luz, no para enfocar el cuerpo de la poesía, sino para iluminar la silueta del poeta que es, uno que se toma a pecho su oficio. “Escribir hoy es escribir sobre lo ya escrito”, dice Mahmud Darwish. Y el hoy de la frase es elástico, abarca siglos y generaciones.

Consciente de que publicó tempranamente: Pájaros sin alas apareció en 1960, recién cumplidos los 19 años. Y a partir de 1966, con Enamorado de Palestina, comienza una andadura que remolcará para siempre ciertos apelativos. «Poeta de la resistencia», «Poeta de Palestina» son los más repetidos de muchos que fue adquiriendo.

En medio de esta coyuntura, Darwish vuelve la mirada al pasado para observar con sosiego sus propios pasos y las huellas que dejaron. “El cambio es muy lento, a veces imperceptible, y en muchas ocasiones exige valentía por parte del escritor, que debe rebelarse contra la imagen preestablecida que de él se tiene y provocar un choque”.

Este choque hoy tiene forma de libro y, gracias a la audacia editora de Luz Gómez, se titula El poeta troyano. Tres elementos configuran las reflexiones de Darwish acerca de la rebelión que emprendió en su madurez: estructura, prosodia y sentido. Hoy más que nunca, por favor, recurramos a su voz. Estructura: “La poesía es básicamente una estructura: la articulación de las relaciones entre los elementos del poema; no hay nada gratuito, ni en las imágenes, ni en las metáforas, ni siquiera en el ritmo. (…) lo más difícil es la estructura dramática, especialmente por su carácter narrativo de naturaleza prosística, porque la necesaria relación o diálogo textual entre prosa y poesía no puede darse con un ritmo poético fuerte y ascendente, y se imponen ciertos descansos o silencios en el poema. Hay en ello un trabajo estructural más consciente, más visible. Pero retomando tu pregunta sobre mi aprendizaje, cuantos más conocimientos poéticos tengo, mayor es mi obsesión por la arquitectura del poema”.

Prosodia: “Amo la musicalidad del poema. Me apasiona la belleza de los ritmos de la prosodia árabe clásica. No puedo expresarme poéticamente si no es a través de la poesía con métrica, si bien no con la métrica tradicional. No. Del interior de los metros clásicos podemos extraer ritmos nuevos, una nueva respiración poética que saque a la poesía tanto del automatismo como de una impostación que chirría.» Sentido: “Lo que me gusta de las nuevas voces es que sienten que tienen que escribir sobre su yo más frágil, sobre sus turbaciones, sobre su marginalidad… El sentido que buscan difiere de lo que antes se entendía por sentido.

Antes el sentido precedía al texto, ahora se revela a través de su búsqueda en el propio texto. La auténtica diferencia formal entre la poesía clásica y la moderna está en el lugar que ocupa el sentido. Pero tampoco debemos abalanzarnos y matar el sentido, como si la poesía moderna no pudiera tener más sentido que el de no tenerlo. Rebelarse contra el sentido hasta ese punto es lo mismo que rebelarse contra lo que significa la libertad del hombre, su humanidad y hasta su existencia”. Añade: “Me refiero a que soplan vientos, venidos de fuera, que pretenden forzarnos a aceptar que la poesía moderna es solo la que anuncia la muerte del sentido, y que la muerte del sentido es nada menos que el verdadero significado de la existencia”. Comunión entre vida y lengua, entre escritor político y lector solitario, entre Palestina y exilio, entre derrota y resistencia, entre misiles y lágrimas, entre poesía y muerte.

Darwish flota en estos binomios como si fueran el líquido amniótico de su eterna casa. “Es así como la casa se transforma en verso, y el verso en morada, o en refugio. Por eso celebro el genio de la lengua árabe, que hace que coincidan esos dos significados, ‘casa’ y ‘verso’, en una misma palabra, bait. Es una coincidencia maravillosa”. Entre la herida de Palestina y el latido de Darwish habita un verso indestructible. Mohamed El Morabet, escritor y periodista

Artículo completo en afkar/ideas


Presentación de "Palestina/48. Poemas del Interior" en el Teatro del Barrio

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El 7 de mayo a las 7 de la tarde en Teatro del Barrio presentación de "Palestina/48: Poemas del Interior", de Luz Gómez.

 


EN EL DÍA DEL LIBRO, LIBROS CONTRA LA GUERRA EXPRESA SU SOLIDARIDAD CON PALESTINA

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Poema Nosotros amamos la vida, del escritor palestino Mahmud Darwish

https://drive.google.com/file/d/1vg1SxvzRnCcyFxQM6h1Kt7lnRBZVpI69/view?usp=sharing

 Desde Libros contra la Guerra, una red de librerías y editoriales comprometidas con la desmilitarización social, la justicia y la veracidad, el Día del libro hacemos público el siguiente vídeo en solidaridad con Palestina.

 

TEXTO COMPLETO

Una tormenta de fuego y odio castiga a Palestina. Miles y miles de personas pierden todos los días en Gaza sus hogares, escuelas, hospitales… sus vidas. Un inmenso dolor se añade al de siempre, el que comenzó hace 75 años con la expulsión en masa de un millón de habitantes para crear por la fuerza militar el Estado de Israel en 1948. No es solo una guerra, es pura limpieza étnica, es un genocidio.

 

En “Libros contra la Guerra”, una red de librerías y editoriales puestas en pie contra las guerras que reúne a una multitud de proyectos culturales comprometidos con la desmilitarización social, la justicia y la veracidad, nos negamos a ser parte del encubrimiento sistemático de décadas de colonización israelí que ha arrastrado a Palestina a una desgracia infinita. Hoy presenciamos un nuevo capítulo de la “Nakba”, de la catástrofe, con las fuerzas de ocupación israelíes cometiendo ataques aéreos mortíferos en la Franja de Gaza, intensificando su bloqueo ilegal que dura ya 16 años, cortando el suministro de agua, combustible y otros bienes esenciales. Además, las fuerzas israelíes han detenido a más de 2.000 personas en la Cisjordania ocupada incrementando el uso de la tortura y otros malos tratos y negando a quienes detienen y a las presas en cárceles israelíes —6.800 personas— el acceso a visitas familiares y a ayuda médica. Mientras escribimos esta declaración, 1,5 millones de habitantes de Gaza, la mayoría refugiadas allí por agresiones israelíes anteriores, han sido desplazadas de sus casas a medida que el bloqueo israelí las priva de alimentos, agua, combustible y suministros médicos básicos, y más de 10.000 han sido asesinadas en todo un mes de bombardeos, 4.200 menores de edad, niñas y niños. Hoy, en un contexto occidental de auge del fascismo, hacemos un llamamiento a la honestidad sobre el pasado y el presente. Exigimos libertad y justicia para Palestina.

 

En este momento crítico, debemos utilizar todas nuestras herramientas culturales para detener el exterminio de Palestina y sus gentes. Los crímenes del Estado de Israel se apoyan en la destrucción progresiva de la memoria palestina, incluida la destrucción de archivos de su historia, y en una ola creciente de desinformación, la última de una larga campaña para normalizar los asentamientos y la violencia israelíes y, finalmente, conseguir adueñarse de todas las tierras palestinas. Quienes vivimos en países con gobiernos aliados de Israel tenemos la obligación especial de fortalecer el conocimiento público sobre la colonización de Palestina y sus dramáticas consecuencias, y luchar contra el olvido premeditado, la desinformación y la mentira.

 

Llamamos a:

– Informarse sobre el contexto histórico y las causas fundamentales de los acontecimientos actuales.

– Desconfiar de la supuesta neutralidad informativa. Muchas fuentes de noticias se esfuerzan por presentar las afirmaciones de cada «parte» sin una investigación o contexto independiente, lo que permite propagar la desinformación y encubrir la naturaleza de los acontecimientos actuales.

– Manifestarse contra la censura y apoyar a quienes quieren silenciar por hablar con honestidad sobre la situación en Palestina arriesgando sus profesiones y derechos.

– Que se defienda el derecho a la información y, en coherencia, se restablezca el acceso a Internet en Gaza, junto a todas las demás disposiciones humanitarias.

– Frenar la propaganda de guerra israelí con el desarrollo de programas y actividades en cualquier ámbito cultural y educativo o de enseñanza que incluyan voces palestinas y corrijan narrativas distorsionadas.

– Respaldar la campaña Palestina de «Boicot, desinversión y sanciones» (BDS) que busca presionar al Gobierno israelí para que cumpla con los estándares de derecho internacional, recomendaciones y resoluciones de organismos internacionales como las Naciones Unidas.

– Participar en las movilizaciones de protesta y solidaridad con Palestina.

 

Exigimos:

– Que nuestro gobierno denuncie con rotundidad las contravenciones israelíes del derecho internacional, las persiga judicialmente por tratarse de crímenes de lesa humanidad, y en coherencia, ponga fin al comercio de armamento con Israel. Solo en 2023, el Reino de España ha comprado material militar a Israel por valor de 300 millones de euros, unido a otros 700 millones comprometidos en adquisición de armamento para los próximos años.

– La entrada inmediata de ayuda humanitaria a Gaza, el cese de los ataques y el fin definitivo del asedio.

– El fin total y completo de la ocupación israelí y el respeto al derecho al retorno de todas las personas palestinas exiliadas.

 

La libertad en Palestina está estrechamente vinculada a la lucha global contra el racismo y la creciente islamofobia, estas fuerzas se interponen en el camino hacia la liberación mundial. Como proyectos culturales que nos esforzamos por fomentar el diálogo, el aprendizaje y el pensamiento crítico, derribar estas barreras es nuestro mayor deseo. Necesitamos estrategias y tácticas que funcionen a largo plazo, que puedan guiarnos en la acción de forma efectiva. Desde esta perspectiva, nos comprometemos a difundir voces de todas las procedencias que exigen una solución política y noviolenta del conflicto, incluso cuando esta parece estar más lejos y cuando desde los poderes estatales y los grandes medios de comunicación siguen empeñados en hacernos creer que todo empezó el pasado 7 de octubre. Creemos que es posible analizar las causas y las consecuencias de lo que está pasando sin asumir con resignación que la violencia es la única solución posible. La ocupación y la guerra para perpetuarla es un crimen contra la humanidad. ¡Del río al mar, Palestina será libre!”.

 


LA GUERRA DE LA INFORMACIÓN: DESINFORMACIÓN Y FALSAS SIMETRÍAS EN EL CONFLICTO PALESTINO ISRAELÍ

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La guerra israelí de la información: desinformación y falsas simetrías en el conflicto palestino israelí

En 2002, tras el fracaso de las conversaciones de Camp David, que una hábil campaña orquestada por los servicios de propaganda israelí apoyados por buena parte de la prensa occidental atribuyó al empecinamiento de Yaser Arafat, la fotógrafa Joss Dray y el politólogo Denis Sieffert publicaron La guerra israelí de la información: desinformación y faltas simetrías en el conflicto palestino israelí. Ofrecemos a continuación algunos extractos de este interesante libro.

Propaganda e intimidación

En toda guerra hay estrategas y combatientes, soldados de infantería y carros de combate. La guerra israelí de la información no escapa a la regla. Tiene sus intelectuales y sus hombres de mano. Mientras unos reescriben la historia, difunden su “verdad”, los otros retuercen el brazo a los periodistas y los intelectuales que rechazan las ideas confeccionadas por los primeros.

Deslegitimar al adversario

En el caso que nos ocupa, puede llegar a suceder que haya intelectuales (empleamos aquí esta palabra sólo para simplificar) que hagan valer su influencia por todos los medios. Ciertos personajes dedican media jornada a afilar las armas de la retórica, y la otra media a desestabilizar, inhibir, intimidar o incluso calumniar a quienes se les resisten. Sus objetivos son periodistas o militantes.

El método consiste en eludir la respuesta sobre el fondo de la cuestión, en coherencia con la visión antihistórica del conflicto que tales personajes se esfuerzan por imponer a la opinión pública. De la misma manera que el árabe es terrorista por definición, el periodista o el intelectual comprometido  dice o hace esto por amor filial, o porque es homosexual, o porque fue militante de extrema izquierda hace treinta años. Pero nunca lo hace, claro está, porque haya colonias en los territorios palestinos. Todos somos marionetas movidas por los hilos de una historia lejana que escapa a nuestro control, movidos por obsesiones ideológicas, incluso libidinosas, unos irresponsables, en definitiva.

El acoso a la palabra. Dicha política, organizada y conducida con insistencia y sin descanso, se dirige no tanto a obtener credibilidad como a ejercer una presión continuada sobre el periodista, a colocarlo en la perpetua situación del acusado obligado a justificarse, a desestabilizarlo insinuando que es parcial y, por lo tanto, deshonesto. Lo de menos es que la acusación sea absurda y antiprofesional. En el marco de dicha desinformación, las redacciones reciben legión de “testimonios” de lectores que “sienten vergüenza por Francia” o “por la AFP”, cuya delegación en Jerusalén confía la cobertura informativa “a periodistas árabes”. ¿Qué responder a todo esto?

No es difícil de comprender por qué y cómo quienes habían fracasado en Camp David quisieron exonerarse de dicho fracaso y hacer que toda la responsabilidad y todas las consecuencias recayeran sobre los palestinos. Sin embargo, cabe preguntarse sobre las razones que condujeron a un cierto número de periodistas, en Francia y en diversos países occidentales, a adoptar, sin matices, la versión israelí de Camp David, cuando ya había sido puesta en duda por diferentes fuentes fiables y concordantes. Ese sorprendente recorrido es el que hemos querido reconstituir a partir de un examen detenido de las opiniones sobre el conflicto sostenidas en la prensa escrita y en los medios de comunicación audiovisuales.

Al contrario de lo que pretende el falso debate iniciado por un puñado de intelectuales muy presentes en los medios, no pretendemos denunciar la "falta de objetividad" de la prensa ni tampoco interrogarnos sobre esa vieja quimera que es la objetividad en general, sino analizar en qué condiciones la prensa ha cedido o resistido a la ofensiva ideológica lanzada por el círculo de Ehud Barak. La respuesta nunca es global ni tampoco generalizable.  Enfrenta a cada periodista consigo mismo, con la concepción que tiene de su oficio, con su conciencia profesional, su sensibilidad y su visión del mundo. Como veremos, la línea que separa a la prensa objetiva y la prensa de opinión es más engañosa de lo que parece.

Otro aspecto que nos ha sorprendido ha sido la contradicción repetidamente constatada entre el discurso de los editorialistas y el trabajo sobre el terreno. No se trata de mitificar el reportaje, que también puede inducir a deformar la realidad y a encerrarse en visiones parciales, pero es un hecho que los reportajes leídos o vistos durante este periodo a menudo contradecían  la ideologizada  versión de los editoriales, notoriamente influenciados por el círculo de allegados de Ehud Barak.

No obstante, toda la desinformación no se limita a la reescritura israelí de lo sucedido en Camp David. Se apoya también en una representación del pueblo palestino construida en torno a la violencia. Toda sociedad humana contiene su parte de violencia, encierra lo peor. Pero la mirada de la prensa a menudo es selectiva y resalta la violencia, lo peor. No se trata necesariamente de una opción ideológica. Las, de manera más o menos impropia, denominadas "leyes de la información" actúan en esa dirección. Y también  la sociedad del espectáculo. Incluso cuando el "espectáculo" es mortífero. La explotación in situ de imágenes de odio y terror influye sobre nuestra percepción de los acontecimientos. Desde los atentados antinorteamericanos del 11 de septiembre de 2001, la multiplicación en nuestras revistas de portadas en las que aparece la fantasmagórica figura de un islamista surgiendo de las tinieblas estimula también actitudes irracionales.

Y hay, además, otros procesos, más habituales, menos conscientes, que en un momento dado pueden orientar la información sin que el propio periodista se aperciba de ello. Son los mecanismos de repetición,  expresiones rutinarias que circulen sin que les prestemos atención y sobre las que nunca nos preguntamos. La dialéctica, por ejemplo, de la "provocación" y las "represalias", que imputa discretamente la responsabilidad inicial a uno de los beligerantes.

La guerra de la información

Sin embargo, en último extremo podemos constatar que Israel no ha ganado su "guerra de la información [en Francia], lo que provoca incesantes presiones y juicios de intenciones --particularmente contra la agencia France Presse--, en una agotadora batalla verbal. ¿Es correcto calificar de "colonias" a las colonias judías en territorio palestino o hay que hablar de "implantaciones", como sugieren determinados grupos de presión, o incluso de "aldeas", como  amablemente solicita el gobierno israelí a sus medios de comunicación?

Esta resistencia, que no es solo de los medios de comunicación, sino la expresión de la visión francesa y europea del conflicto, bastante alejada del maniqueísmo norteamericano, nace de un análisis más profundo, de la constatación de que en la raíz del conflicto se encuentra la cuestión colonial. Cualquier otra lectura acaba derivando, antes o después, hacia explicaciones atávicas y posiciones racistas. El análisis del conflicto como un conflicto colonial  obliga a tomar en consideración la realidad y también proponer una lectura política, lejos de la tentación de utilizarlo en una guerra de religión a escala planetaria como la que George W. Bush se cree que está dirigiendo. Solo si volvemos a situar el conflicto dentro de un enfoque racional podremos hallar una salida: una guerra colonial cesa cuando acaba la colonización; pero solo Dios sabe cuándo termina una guerra de religiones.

 

 


30 de marzo, Día de la Tierra Palestina

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Playa de la ciudad de Gaza antes de la destrucción de la ciudad. En la primera fotografía, un grupo de voluntarios limpia la ensenada en 2018; en la segunda fotografía, los gazatíes disfrutan de la playa en julio de 2022.

Rashid Hussein

Gaza, mi amada

Cansado de los discursos de los enanos, ay Gaza,
cansado.
Detrás de mí está el mar

y el fuego enfrente.
Por eso... camino por mi corazón hacia el fuego
y doy un trago.

            *

Cansado...
Mi piel flojea
mis huesos flojean

mi corazón flojea

y el fuego de mis ojos
se echa un trago.
Por eso...
no llevo cruces
sino que
quemo las cruces
o hago con ellas
barcas que lleven a mis hijos

a la más bella revolución

o a una mañana...

que se insinúa.

            *

Cansado...
Hasta Saladino
oh Hittín
ayer me invitaba a soñar y me decía:
Con canciones me liberaron
con canciones
hicieron hasta de las jaimas de la muerte
de mi tierra... canciones.
En lo alto de los edificios con mi sangre llorosa

me retrataron,
fui libro...
fui cromo...
Retransmitieron toda mi vida y mi país
en cuestión de segundos...
Y cuando me arrestaron...
con canciones me arrestaron
con canciones.

Palestina/48. Poemas del interior

Luz Gómez

Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2024


"NO SOY VUESTRO NEGRO" O EL INACABADO LIBRO DE JAMES BALDWIN "RECUERDA ESTA CASA"

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No soy vuestro negro, el guion de Raoul Peck sobre textos de "Recuerda esta casa", la obra inacabada de James Baldwin.

Medgar Evers murió el 12 de junio de 1963. Malcolm X murió el 21 de febrero de 1965. Y Martin Luther King, Jr., murió el 4 de abril de 1968. En el plazo de cinco años, los tres hombres fueron asesinados.

Eran negros, pero el color de su piel no fue su nexo de conexión. Lucharon en campos de batalla muy diferentes. Y de manera muy diferente. Pero, al final, a los tres los consideraron peligrosos y, por ende, desechables. Porque disipaban la bruma de la confusión racial.

Al igual que ellos, James Baldwin no se dejó cegar por el sistema. Conocía a estos hombres y los quería.

Baldwin tomó la determinación de exponer los complejos vínculos y las similitudes que existían entre Medgar, Malcolm y Martin. Decidió escribir sobre ellos. Iba a escribir su libro definitivo, Remember This House (Recuerda esta casa).

Descubrí estos tres hombres y sus asesinatos mucho después. No obstante, estos tres hechos, estos elementos de la historia, constituyen el punto de partida, la «prueba» si se quiere, de una reflexión personal íntima y profunda sobre mi propia mitología política y cultural, sobre mis experiencias personales de racismo y violencia intelectual.

En este punto exacto es cuando necesité de veras a James Baldwin. Baldwin sabía cómo deconstruir historias y restituirles su justo orden y contexto fundamentales. Me ayudó a conectar la historia de una nación liberada, Haití, con la historia moderna de los Estados Unidos de América y su doloroso y cruento legado esclavista. Pude conectar los puntos de unión.

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James Baldwin murió antes de completar la que consideraba sería su oba magna, "Remember This House".

Baldwin me dio una voz, me dio las palabras, me dio la retórica. En su funeral, Toni Morrison dijo: «Me diste una lengua que habitar, un regalo tan perfecto que parece invención mía». Baldwin dio nombre y forma a todo lo que yo sabía o había aprendido por instinto o experiencia. Ahora tenía toda la munición intelectual que necesitaba.

Sin duda, siguen azotándonos fuertes vientos. El tiempo presente de discordia, ignorancia y confusión es un castigador implacable. No soy tan ingenuo como para creer que el camino que nos espera es un camino de rosas o que los desafíos a nuestra cordura no serán despiadados. Mi compromiso es conseguir que esta película no quede enterrada o en los márgenes. Y este compromiso es un compromiso sin concesiones. No quiero ser, como decía James Baldwin, un «patriota excéntrico» o un «loco de remate».

Raoul Peck


"Contra el olvido. Una memoria fotográfica de Palestina antes de la Nakba, 1889-1948" publicado en inglés por la editorial Haymarket Books

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Edición en inglés de "Contra el olvido. Una memoria fotográfica de Palestina antes de la Nakba".
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"Contra el olvido. Una memoria fotográfica de Palestina antes de la Nakba", de Teresa Aranguren y Sandra Barrilaro, con participación de Pedro Martínez Montávez, Bichara Khader y Johnny Mansour.

Naftalina, de Alia Mamduh, elegida por la crítica árabe como una de las mejores cien novelas árabes de todos los tiempos

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Alia Mamduh: Naftalina entre las 100 mejores novelas árabes de todos los tiempos.

 

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Naftalina, de Alia Mamduh, elegida por la crítica árabe como una de las cien mejores novelas árabes de todos los tiempos.

 

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Alia Mamduh y sus dos novelas publicadas en español: "Naftalina" y "Al-Tanki"

Genocidio cultural en Gaza

No hace mucho, la comunidad artística de Gaza era una parte vital de la sociedad palestina y un reflejo vibrante de su resiliencia; hoy lucha por existir: el ataque genocida de Israel acabó con una generación de artistas de la Franja de Gaza. El Ministerio de Cultura palestino ha revelado que el brutal e indiscriminado bombardeo israelí de la Franja de Gaza ha provocado la muerte de 28 artistas, intelectuales y autores palestinos desde el 7 de octubre de 2023. El informe destacó el profundo impacto del ataque israelí en el tejido cultural de Gaza y destacó la gravedad de la situación actual. Aquí añadimos a algunos destacados artistas y creadores palestinos asesinados por Israel desde el 7 de octubre que se suman a Refaat Alareer.

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Heba Zaqout ante uno de sus cuadros.

Heba Zaqout, 39 años, artista visual y profesora de bellas artes, fue asesinada el 13 de octubre junto con su hijo. Era licenciada en Bellas Artes por la Universidad Al-Aqsa de Gaza. Muchas de sus pinturas fueron realizadas en acrílico y representaban a mujeres, la patria palestina y la naturaleza. Sus pinturas enfatizaban la identidad y existencia palestina, con paisajes brillantes y alegres, a menudo llenos de mezquitas e iglesias, alminares y cúpulas.

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Heba Abu Nada, escritora gazatí, asesinada junto a su hijo durante un ataque aéreo israelí en Khan Younis el 20 de octubre de 2023.

 

Heba Abu Nada, 32 años, poeta y profesora, murió, también junto con su hijo, durante un ataque aéreo israelí en Khan Younis el 20 de octubre. Su novela El oxígeno no es para los muertos obtuvo el segundo lugar en el Premio Sharjah a la Creatividad Árabe en 2017 con su novela El oxígeno no es para los muertos. En su último tuit publicado el 8 de octubre, escribió en árabe: "La noche en la ciudad es oscura, excepto por el brillo de los misiles; silenciosa, excepto por el sonido del bombardeo; aterradora, excepto por la promesa tranquilizadora de la oración; negra, excepto por la luz de los mártires. Buenas noches". Y dejó este mensaje:«Si morimos, sepan que estamos satisfechos y firmes, y digan al mundo, en nuestro nombre, que somos personas justas/del lado de la verdad».

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Omar Fares Abu Shawis, escritor de Gaza asesinado en el campo de refugiados de Nuseirat por el ejército israelí.

Omar Fares Abu Shawish, 36 años, poeta, novelista y activista social, fue asesinado el 7 de octubre durante el bombardeo del campo de refugiados de Nuseirat en Gaza, donde nació y vivió, después de que su familia fuera expulsada de Barqa en mayo de 1948. Licenciado en periodismo, era miembro de la Unión General de Escritores Palestinos. Abu Shawish era muy conocido por su interés en el mundo de la juventud, había participado en la creación de varias asociaciones juveniles y había recibido varios premios locales e internacionales. Como testimonio de su influencia, el Consejo de la Juventud Árabe para el Desarrollo Integral, de la Liga de Estados Árabes (LAS), le otorgó el premio Juventud Árabe Distinguida en el Campo de los Medios, el Periodismo y la Cultura en 2013. Las contribuciones literarias de Abu Shawish son también importantes: ha publicado varias colecciones de poesía y una novela titulada “‘Alā qayd al-mawt” en 2016.

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Inas Saqqa, actriz y profesora de teatro, asesinada junto con sus hijos Leen, Sara e Ibrahim el 31 de octubre de 2023 por el ejército israelí.

Inas Saqqa fue una reconocida actriz, dramaturga y profesora, especializada en teatro infantil. Murió en un ataque aéreo israelí a finales de octubre junto con tres de sus hijos, Sara, Leen e Ibrahim. Saqqa fue una de las figuras más influyentes e importantes de la escena teatral de Gaza y de las artes creativas para niños en la Franja, organizando numerosos talleres de teatro de verano para jóvenes.
También fue una actriz de talento: las contribuciones de Saqqa al cine incluyen sus papeles en dos películas Sara y The Homeland's Sparrow en 2014.
Sara aborda el crimen de honor y The Homeland's Sparrow se centra en la lucha palestina entre la Nakba (Catástrofe) de 1948 y la ocupación israelí de Cisjordania y la Franja de Gaza en 1967. Además de su trabajo como actriz, era conocida por sus contribuciones culturales y su cooperación con muchas compañías de teatro en la Franja de Gaza. También participó en la escritura y producción de varias obras de teatro, entre ellas El oso, Las mujeres de Gaza y la paciencia de Ayoub y Todo está bien.

 

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Yousef Dawas, asesinado el 14 de octubre de 2023 junto con otros miembros de su familia al ser bombardeado su domicilio por el ejército israelí.

Yousef Dawas, músico, escritor, periodista y fotógrafo palestino, de 20 años murió el 14 de octubre en un ataque aéreo israelí contra la casa de su familia en el norte de Gaza. Yousef Dawas hablaba con fluidez árabe e inglés, tanto escrito como hablado, escribía artículos que cubrían una amplia gama de temas y había rodado vídeos cortos sobre sus aspiraciones a viajar y ver mundo –aunque en un vídeo subrayó que soñaba con visitar otras ciudades y pueblos palestinos en lugar de destinos lejanos en el extranjero– antes de que Israel acabara con su vida y sus sueños.

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El joven artista Mohammed Qraiqea, asesinado a los 24 años por el ejército israelí junto a 500 refugiados más en el hospital Al-Ahli.

Mohammed Sami Qraiqea, de 24 años, diseñador, artista, fotógrafo, voluntario y activista, asesinado el 17 de octubre. Es una de las alrededor de 500 víctimas del bombardeo del hospital árabe Al-Ahli, que albergaba a miles de civiles. Incluso en sus últimos días junto a otras personas que buscaban refugio en los terrenos del hospital, Qraiqea se esforzó por aliviar el terror y la ansiedad que consumían a los niños y heridos del hospital, utilizando sus habilidades artísticas y contagiosa energía, lo que llamó “intentar dar primeros auxilios psicológicos a niños y familias”. En un videoclip de una de sus últimas publicaciones en Instagram, se le ve en el centro de un círculo de niños en el patio del Hospital Al-Ahli, entreteniéndolos para distraerlos del estrés psicológico y el trauma a los que estaban sometidos.

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Nooraldeen Hajjaj, joven escritor asesinado por un bombardeo del ejército israelí sobre su casa de Shujaiya.

El 2 de diciembre, el joven escritor Nooraldeen Hajjaj, de 27 años, fue asesinado durante un ataque aéreo israelí contra su casa en el barrio de Shujaiya. Había compuesto la obra Los Grises en 2022 y la novela Alas que no vuelan en 2021. También participó activamente en iniciativas como la asociación Córdoba y la fundación Jornadas de Teatro. Su último mensaje al mundo exterior fue: "Mi nombre es Nour al Din Hajjaj, soy un escritor palestino, tengo veintisiete años y muchos sueños. No soy un número y no consiento que mi muerte sea una noticia pasajera. Di también que amo la vida, la felicidad, la libertad, la risa de los niños, el mar, el café, la escritura, Fairouz [cantante libanesa], todo lo que es alegre, aunque todo eso desaparezca en el espacio de un momento”.