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Muchas han sido las veces que se ha reflexionado sobre para qué sirve la poesía, un dilema que toma más importancia cuando uno mira a su alrededor: ante el genocidio que Israel comete en Gaza, ¿qué pueden hacer los versos? ¿Cuán relevantes son las palabras ante las balas y la destrucción? Son preguntas a las que intentan dar respuesta los poetas palestinos que, incluso en medio de la devastación, reivindican la necesidad de contar, de dejar registro y de nombrar el dolor a través del arte. Así lo constata la escritora Mona Almsaddar (Gaza, 1995) a elDiario.es: “Sabemos que un poema no va a hacer que no haya este genocidio ni que sigamos sufriendo esta injusticia, pero es una forma de expresar lo que sentimos”.

Con el fin de hacer llegar la voz gazatí al resto del planeta, Almsaddar ha sido una de las encargadas fundamentales de dar vida al libro Gaza. Poemas contra el genocidio (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo), una antología que reúne a una treintena de poetas que reflejan la lucha, el sufrimiento y la esperanza de quienes sufren el genocidio. Se trata de una obra que en España traduce Ignacio Gutiérrez de Terán, experto en Estudios Árabes e Islámicos, y que se ha presentado a través de recitales en la madrileña Casa Árabe. “Nuestra poesía es un grito que sale de debajo de los escombros a lo que ha sido convertido Gaza”, explica Mona Almsaddar, que ha servido de intermediaria con los participantes del poemario.

Entre los autores, además de Almsaddar, también se encuentra Fatena Al Ghorra (1974), referente en el feminismo palestino. Regresó a Gaza a visitar a su familia el 4 de octubre de 2023, tras quince años de estancia en Bruselas como refugiada, y obtuvo la nacionalidad en el país en 2016. Tras ser desplazada desde la ciudad de Gaza a diversas localidades dentro de la Franja con sus padres, logró salir con ellos rumbo a Bruselas, evacuados por la diplomacia belga. Como periodista de profesión, la artista alerta que “ha habido una intención clara desde el principio de evitar la entrada de periodistas extranjeros, sobre todo occidentales”.

“La poesía sirve para hablar de estos asuntos y, sobre todo, para desenmascarar el objetivo de toda esta política”, señala Fatena Al Ghorra, que indica que en la Franja “no solo te impiden informar, sino que dan una imagen falsa de lo que es la realidad que ellos mismos han contribuido a crear”. “Hacen que, cuando los periodistas entren o se asomen, aunque sea desde el exterior, vean una realidad que no es la de Gaza”, indica a este periódico. Ella lo ejemplifica con la “imagen de que la gente ahora mismo come en Gaza”: “Están dando cosas como alimentos ricos en grasas para que la gente de fuera crea que se está comiendo algo, pero lo que la gente necesita son proteínas, vitaminas, verduras, frutas”.

Uno de los poemas de Fatena Al Ghorra, El narrador, él lo contó, reza lo siguiente: “Escribe con trazos rojos en las piedras menos rugosas para que, quien venga tras de ti, aprenda a leer”. La autora, activista feminista, insiste en el poder generacional de los versos: “Esto es una cadena continua. Yo hablo para quien viene después, porque yo a su vez vine después de alguien que me dejó escrito algo sirviéndome de gran utilidad”. Además, la poeta afirma que, en el genocidio en Gaza, “no hay duda de que es la mujer quien sostiene la resistencia”. “En muchas sociedades se distribuye el papel de que quienes luchan son los hombres y las mujeres están en la retaguardia, pero Gaza ha resistido gracias a las mujeres”, dice.

“Las mujeres han sido las que han adoptado el papel de sostener los núcleos familiares, de soportar toda la carga, de buscar alimentación, de mantener a la familia y a todos sus congéneres con vida y también de apoyar de todas las formas posibles esa lucha de la resiliencia día a día, de apoyar a la gente que está luchando”, explica Fatena Al Ghorra. La artista alude a todos los prejuicios que hay en torno a las mujeres palestinas, cuando el machismo es una lacra que afecta a todos los países sin excepción. “No todas las culturas son iguales. ¿Por qué hay esa tendencia a ver lo que tiene que hacer el resto en función del prototipo que ha creado Occidente, en concreto una sociedad capitalista?”, cuestiona la poeta.

Artículo completo de Francisco Gámiz en elDiario.es

 

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