Feria del Libro 2019: El amor y las cuatro estaciones, de Clara Janés y Adriana Veyrat

Las muñecas japonesas que la propia Clara Janés había realizado en su adolescencia y juventud —Hanako, Aoi no Ué, Yugao, Ono no Komachi—, todas ellas personajes del teatro Nô, la cámara de Adriana Veyrat transforma en imágenes oníricas, a las que, como contrapunto, Clara Janés acompaña con sutiles y breves poemas. Una complicidad artística que ha dado como resultado este hermoso libro.

Así nació El amor y las cuatro estaciones. El loto dejaba al descubierto más de una raíz. Una unión subterránea de sensibilidades y un generoso nexo exterior como un inmenso puente hacia Oriente desde Occidente.
Clara Janés

 


EL CULTURAL ENTREVISTA A ADONIS

No solo es el autor más destacado de la poesía árabe contemporánea; es el principal responsable de llevar la poesía árabe a la contemporaneidad. Eterno candidato al Nobel -aunque rechaza con un enérgico gesto cualquier alusión al tema-, el poeta sirio-libanés Adonis (Qasabi´n, Siria, 1930) recibe este jueves un homenaje en la Casa Árabe de Madrid en el que estará acompañado de sus dos principales traductores españoles, la poeta Clara Janés y el arabista Federico Arbós, grandes conocedores de su obra y de la literatura árabe.

Adonis, seudónimo de Ali A´hmed Sai´d E´sber, aprovechará la ocasión para presentar su último libro publicado en español: el segundo tomo de El Libro (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo), traducido y prologado por Arbós, que forma parte de una ambiciosa y exigente trilogía en la que el autor simula ser comentarista de un manuscrito de Al-Mutanabbi, el poeta árabe clásico más importante, que vivió en el siglo X de nuestra era.

El autor utiliza en esta obra, escrita originalmente entre 1995 y 2002, una estructura formal compleja que divide cada página en varias partes gráficamente diferenciadas, con textos que discurren en paralelo y se complementan entre sí. En una columna recrea la autobiografía íntima de Al-Mutanabbi, que vivió su etapa de mayor esplendor al servicio del emir Saif Al-Daula en la hoy devastada Alepo. Debajo, precedidos por un asterisco, breves poemas en forma de coda. Al margen, Adonis emplea otra voz para consignar los hechos históricos del mundo árabe en aquella época, o, como dice Arbós, “desgrana el largo rosario de la violencia del poder” y al pie, numerosas notas del autor que contextualizan la narración. “Trece años después de la aparición del primer tomo de El Libro en esta misma colección, editores y traductor nos arriesgamos a ofrecer este segundo tomo a los escasos, pero fieles, lectores españoles de poesía”, declara el arabista al comienzo de su prólogo.

Un día antes del homenaje, Adonis conversa con El Cultural y explica así el libro a sus lectores españoles: “En primer lugar, cualquier poeta intenta crear un vínculo con su herencia cultural. Yo he querido recrear la historia árabe de modo que sea mi propia historia personal. En segundo lugar, cualquier relación con el pasado se basa en la crítica. Al volver a la historia antigua, he querido establecer una crítica con dos caras, positiva y negativa. Por una parte, el libro es un homenaje a todos los rebeldes, intelectuales y poetas de la historia y la literatura árabe. Por otra, es una crítica a las barreras creadas por el poder y los políticos”.

Adonis, afincado en París desde 1982 a causa de la invasión de Israel durante la guerra civil libanesa, asegura haberse inspirado en Homero, en el Fausto de Goethe y en la Divina comedia de Dante, “con la diferencia de que yo no he viajado al mundo celestial, sino que he entrado en la vida cotidiana de los árabes”. Además, destaca la novedad de la forma empleada: “Son cuatro textos pero forman una unidad. Esto es algo muy original, no solo en la literatura árabe, sino también en la literatura occidental. No quería emplear una forma narrativa como Homero o Dante, sino una forma similar a la del texto teatral, que funcionara como una red”.

Pregunta. Partiendo del legado de la poesía clásica, usted (y otros compañeros de generación) se atrevió a renovarla a partir de los años cincuenta. ¿Cuál fue el principal motivo que le llevó a ejercer esa renovación?
Respuesta. Para mí crear significa transformar. El arte es cambiar, si no sería una repetición y no significaría nada. Crear y escribir es como enamorarse de una persona, y esa energía es lo que cambia el mundo. Esta transformación en la poesía implica crear una nueva relación entre la palabra y el significado, entre el autor y el lector. Eso es lo que he intentado hacer dentro de mi renovación de la poesía clásica.

Artículo completo en: El Cultural


Homenaje a Adonis en Casa Árabe

 

Adonis, en árabe, y Clara Janés, en español, leen "Cuartillas de Jaula"

24 de enero de 2019 en Casa árabe, acompañado por Clara Janés, poeta y traductora; y Federico Arbós, arabista y traductor. Introdujo el acto Pedro Martínez-Avial, director general de Casa Árabe.

Adonis es reconocido internacionalmente como poeta, ensayista, filósofo y teórico de la poética árabe. Referido en entrevistas como "el mejor poeta vivo del mundo árabe" y "el gran anciano de la poesía, el laicismo y la libertad de expresión en el mundo árabe", ha escrito poesía durante 75 años y tiene más de cincuenta trabajos publicados en árabe de poesía, crítica, ensayos y traducciones. Su influencia modernista en la poesía árabe se compara a menudo con la de T. S. Eliot en la poesía anglófona.
Ali Ahmad Said Esber nace en el pueblo de Qassabin, Siria, en 1930. Adopta el nombre de Adonis cuando tiene 17 años, y al hacerlo simboliza sin querer lo que se convertiría en su visión del mundo, su "ruptura con todo lo que es religio-nacionalista, y una forma de abrazar todo lo humano y universal". Cofunda y edita la influyente revista de poesía Sh'ir y más tarde establece y edita la igualmente importante Mawaqif.

Ha ganado numerosos premios, entre ellos el más alto honor francés de Chevalier de la Légion d'Honneur (2012), Comandante de la Orden de las Artes y las Letras (1997), Premio Nazim Hikmet de Turquía (1994), Premio Goethe de Alemania (2011, primer autor árabe en ser galardonado), el Tercer Premio Internacional de Poesía del Antílope de Oro Dorado (2013, Xining, China), el Premio a la Libertad Erich Maria Remarque, Osnabrück, Alemania (2015), el PEN/Nabokov International Literature Lifetime Achievement Award de EEUU (2017), el 13er Premio de Poesía y Gente (Guangzhou, China 2018)
Entre sus últimos trabajos traducidos al español figuran Violencia e islam (Ariel, 2016) y El libro II (ediciones del oriente y del mediterráneo, 2018), así como Zócalo (Vaso Roto ediciones, 2014).

 

 

 


Ahmad Shamlu y Federico García Lorca

Ahmad Shamlu reconocía como uno de sus principales maestros a Federico García Lorca. Como explica Clara Janés en "La flor inmarcesible", la presentación de "Fénix en la lluvia":

Por más que conozcamos la fama universal de García Lorca, no podemos imaginar hasta qué punto llegó su alcance y lo profundo de su influencia en el pueblo iraní. Los jóvenes poetas del país se confiesan vinculados, a través de él, con la poesía española. La explicación es sencilla: Ahmad Shamlu reconocía a Lorca como su maestro mayor. Tal fue el entusiasmo que sintió por la obra lorquiana que llevó a cabo la traducción de sus poemas y la grabación de una cinta magnetofónica recitada por él que se hizo famosa en todo Irán y en Afganistán.

"Árbol más allá del silencio", por Reza Allamehzadeh

Singular diálogo poético entre Clara Janés y Ahmad Shamlu en presencia de Federico García Lorca

 

Ahmad Shamlu en español

 

Romance sonámbulo de Federico García Lorca, traducido y recitado en persa por Ahmad Shamlu

 

Clara Janés recita "La jaula, la jaula, esta jaula" durante lapresentación de Fénix en la lluvia

 

 

 


Velada en el centro Persépolis en torno a "Todo nada, todo mirada" Sohrab Sepehrí

Como anunciábamos en estas páginas, el pasado 15 de enero se presentó en el Centro Persépolis de Madrid Espacio verde. Todo nada, todo mirada, del poeta iraní Sohrab Sepehrí.
Tras la introducción de Clara Janés, que reproducimos más adelante, la velada se inició con la voz de Shahram Nazeri cantando uno de los poemas del libro.
Después Clara Janés y Ahmad Taherí fueron desgranando a dos voces poemas elegidos de este volumen que reúne dos de los libros de poemas más significativos del autor.

El recitado se acompañaba con la proyección de imágenes del libro que reproducen dibujos y óleos del autor y música del cantante mencionado.
El colofón lo pusieron el té y la charla entre las personas que llenaban la acogedora sala de Persépolis.

Palabras preliminares de Clara Janés:
Me congratulo con ediciones del oriente y el mediterráneo, y con todos vosotros, al presentar el libro que hoy nos reúne: Espacio verde y Todo nada todo mirada, de Sohrab Sepehrí. En el se recogen estas dos obras, la última de las cuales Todo nada, todo mirada, es reedición corregida de la que fue mi primera colaboración con la editorial hace más de 20 años, y, además, la primera traducción de un poeta persa contemporáneo al español, una osadía, por parte de todos, que se ha visto premiada con la buena acogida del público lector. No contaré hoy como descubrí la obra de Sohrab y cómo, al modo de Diógenes, fui buscando por Madrid algún iraní que me ayudara a traducirlo y aparecieron varios, como salidos de debajo de las piedras –uno de ellos Ahmad–, lo que, unido a la altura de la poesía persa, me lanzó a otras traducciones: Rumi, Hafez, Ansari, Abusaid Abuljeir o Forugh Farrojzad y hasta Abbas Kiarostami.

El caso es que en Sohrab detecté siempre algo tan especial que, ya por mi cuenta –Ahmad me lanzó sutilmente a estudiar algo de la lengua–, seguí traduciéndolo, pidiendo ayuda a todo iraní que aparecía por mi casa. Por ello, llegado el momento de reeditar la obra, tenía yo terminado entero Espacio verde Lo revisé entonces todo con Mojgan Salami, pero he de confesar que en estas versiones está la mano de muchos amigos, fundamentalmente de Ahmad Taherí, Said Gharby, diría que también de Afsané Noruzí y Hamid Hosseini, y, por supuesto, la de Mojgan, además de la de Sahán con quien hice la primera traducción. Vaya ahora públicamente mi emocionado agradecimiento a su paciencia.
Considerado uno de los mayores líricos de Irán, Sohrab Sepehrí (Kashán, 1928 - Teherán, 1980) crea una obra que, como puente múltiple, es nexo entre la gran tradición poética escrita en lengua persa (concretamente la poesía de Rumi y la de Hafez) y la universal contemporánea, y entre la cultura de Oriente y la de Occidente.
Sepehrí nació en una zona de oasis y ese fértil "espacio verde" y su búsqueda sin fin (viajó a la India, Japón,  Francia, Italia y España), le llevaron a adentrarse en los invisibles vínculos entre el amor la humanidad y la naturaleza.
Sohrab fue también un excelente pintor y fueron sus estudios en este sentido lo que le llevó a la India y al Japón. Estas estancias completaron su modo de percibir las cosas, lo que se detecta tanto en su poesía como en sus dibujos y pinturas. Por ello hemos querido enriquecer esta presentación proyectando algunas de estas obras. Así pues, todo lo que veis nació de su mano y es fácil percatarse de que su línea purísima es concorde con su aquilatada palabra.
Dentro del panorama lírico actual de su país, los poemas de Sohrab Sepehrí, desbordantes de imágenes inusitadas y de pensamiento, resultan excepcionales por lo abarcador de su alcance intelectual y su carácter filosófico. Sus versos no sólo incorporan la rica tradición mística iraní, sino que se aproximan al Zen japonés, al pensamiento hindú e incluso a nuestro San Juan de la Cruz. No porque sí el filósofo Darius Shayegan, en el preliminar, emplea, refiriéndose a él, la expresión "noche oscura del alma". Dice:

"Que nuestro tiempo sea un tiempo de angustia o un tiempo de espera o una noche oscura del alma no cambia nada de lo esencial; el poeta o el pensador tiene que descubrir solo lo que le ha sido legado desde el origen: el mensaje del Amigo y la fuente de donde manan los mitos de la tierra".

He oído interpretaciones diversas de los poemas de Sepehrí, pero para mí lo importante es una tendencia al bien universal, a la unión en la armonía, y no puedo separar ese sentir de nuestros místicos. Ese Amigo, que surge en sus poemas equivale al Amado de San Juan; su alba, a los "levantes de la aurora", y sus "labios proferentes del agua" que "emitirán destellos" a los "semblantes plateados" de la “cristalina fuente" del místico de Fontiveros, por no mencionar el tema general de las aguas, siempre "a la vista" en sus poemas.

Todo lo que está al alcance de los ojos comporta una epifanía, todo son espejos donde se puede captar la "unicidad del ser". Ahí se sitúa este poeta y por ello sus imágenes son con frecuencia visionarias y su orientación es el bien universal y la unión en la armonía.
Sepehrí, pues, se sitúa así en uno de los planos más positivos del pensamiento de nuestros días y lo hace desde la modernidad, con trazos con frecuencia surrealistas, siempre desde su propia raíz. Partiendo del hoy se remonta, por lo menos, a Sohravardi, el "maestro de la teosofía oriental" que reunió los nombres de Platón y Zaratustra en una mística de la luz.
Entre las obras de Sepehrí destacan, junto al extenso poema Los pasos del agua, cuya traducción incluí en la antología Tres poetas persas contemporáneos, los dos libros que hemos reunido en el libro que  presentamos Espacio verde, y Todo nada, todo mirada (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo) .
"Nuestra misión/ no es averiguar el secreto de la rosa/.../es, tal vez,/ nadar en el hechizo de la rosa", escribió el poeta. Y esto es lo que ahora nos proponemos: dejar toda explicación para sumirnos en la emoción que el poema despierta.

Clara Janés firmando ejemplares de la obra